sábado, 30 de abril de 2011

Resurrección


Por Nicolás Besimenko

El Globo volvió a ganar tras 4 fechas y nada menos que ante un peso pesado como Talleres de Córdoba, 1-0 en el Bottino. Ante un escaso público por las inclemencias del tiempo y con casi nada en juego, el local aprovechó un destello de Martín Pérez Guedes para abrochar un triunfo necesario para levantar cabeza de cara a la pelea por la única promoción que otorga el Argentino A.

Los primeros 45 minutos tuvieron la apuesta de Talleres con predominio de pelota y campo pero sin variantes ofensivas por la sólida defensa que propuso Fabián Sánchez. Hurucán intentó con la potencia de Leandro Gómez (que reemplazó al lesionado Alecha, cuando apenás se jugaban 7 minutos) y la velocidad de Vera y Michelena que aprovechaban el flojo marcaje de la última línea cordobesa. Pero nuevamente ante Talleres, como aquella noche hace un año, apareció la magia de la derecha de Martín Pérez Guedes para romper todos los esquemas y la zurda para definir con clase ante la salida del hombre vestido de rosa, Crivelli, estableciendo el 1-0 parcial.

En la segunda mitad todo fue más o menos parecido al anterior período con la diferencia que Huracán se afirmó en sus 4 pilares defensivos, un mediocampo que se las arregló para elaborar con poquito y un tridente ofensivo armado por Pérez Guedes, Michelena y Gamarra al final que terminó explotando al máximo la velocidad por las bandas.

Con 4 puntos en 5 juegos, el objetivo será terminar decorosamente el Nonagonal, potenciar el plantel desde lo anímico y lo futbolístico como prioridad y convencerse de la fortaleza que genera ganar partidos como el de esta noche. Gran parte del pobre desempeño en los últimos partidos se podría justificar en el flojo nivel de las incorporaciones, pero se puede olvidar la inexperiencia de los más jóvenes que no hace mucho jugaban la Liga Tresarroyense y hoy son piezas claves en el equipo de Sánchez.

El próximo miércoles tendrá un difícil exámen frente a Sportivo Belgrano en San Franciso, Córdoba, pero con el oxígeno que inyectan victorias de enorme índole como éstas, el grupo tendrá que ratificar la remontada.


martes, 14 de diciembre de 2010

UN EQUIPO CON ORGULLO

Por Nicolás Besimenko

Los clásicos son esos partidos en que el contexto queda absolutamente en segundo plano.  Su principal característica es la tremenda rivalidad que existe entre los dos contrincantes, y en este caso, se debe a la cercanía de sus lugares de origen y a la gran cantidad de partidos disputados entre ambos en poco tiempo.

Huracán-Santamarina no fue un clásico más. Fue un final soñado para el Globo, porque no hay nada más gratificante para el hincha que ganarle al clásico rival, sobre la hora, y dejarlo en el último lugar de las posiciones. El gol de Véster premió al que más buscó toda la noche, más allá de un remate de Bucci que se estrelló en el palo y algunas voladas del portero Reynoso para bajar la persiana.

 Es que el local no bajó los brazos en ningún momento, ni se resignó a aceptar el empate, que al menos le dejaba el aliciente de no cerrar el año con una derrota. Fabián Sánchez volvió a mostrar su coraje a la hora de tomar desiciones, mandó a Alecha para acompañar a Vera y Gamarra, quedó con 3 defensores y 3 delanteros, pero no resultó. Consiguió mayor agresividad, más situaciones, aunque no llegaba el gol.

Entonces apostó por la "Vizcacha" González para ocupar el lugar de Gamarra y aportar más claridad al equipo. El volante creativo se bancó la catarata de insultos de parte de los simpatizantes de su ex club, esperó el momento ideal para ejecutar su venganza mediante un tiro libre, que por centímetros no logró vestirlo de héroe y verdugo en la misma noche.

Las emociones se empezaban a apoderar del clásico. El arquero visitante dejó su arco sorpresivamente por problemas estomacales que no pudo aguantar y logró superarlos tras una escapada hasta el baño. Los hinchas del "Aurinegro" no se conformaron con la enorme pirotecnia que desplegaron por el cielo, también prendieron fuego atrás del arco en dirección hacia la pileta, se sacudieron unos manotazos en la previa con los hinchas más pesados del Globo y rompieron el alambrado de la cabecera que ocuparon.

 Se fue expulsado el entrenador de Santamarina, Gambini. También Sánchez corrió la misma suerte, aunque inexplicablemente. Y para el cierre, el broche de oro que merecía un técnico que renovó el aire, le devolvió la confianza al plantel y aportó soluciones con un plus: los encargados de llevar la bandera de la resurreción (que curiosamente comenzó en Tandil) fueron los mismos que él formó a su manera en la Liga local, y que por consecuencia interpretaron mejor que nadie el guión que les propuso el necochense.

El saltó de Véster, su impecable cabezazo y la euforia desatada por la gente tras el final cerró un año con varios puntos para analizar, con muchas alegrías, con muchas ilusiones, algunas rachas adversas que se profundizaron demasiado, tres cuerpos técnicos, problemas institucionales que dieron que hablar, pero una certeza que no se debe olvidar: Las promesas en las que tanto dinero y tiempo invirtió el club, tras varios años de quedar en el umbral de integrar el fútbol profesional, tuvieron su oportunidad con Zwenger, demostraron estar a la altura de la camiseta y hoy son referentes, algunos hasta indiscutidos.

Huracán-Santamarina era especial porque comparten la región. Pero el 1-4 que terminó con la ilusión del equipo de Zwenger, con soberbio penal ejecutado por Vizcacha González para el cuadro serrano, le agregó un condimento especial para las dos hinchadas, fue el fósforo que encendió la mecha de la rivalidad, potenciada por las gastadas. Es incomprobable si los jugadores se metieron en la piel del hincha o les quedó la espina de la dolorosa goleada en Tandil, lo cierto es que luego de aquél episodio, el equipo le volvió a ver las caras 3 veces y ganó en todas, jugando como una final cada uno de los partidos.

El camino es largo, todavía queda media temporada para saber si el equipo puede adquirir una regularidad de resultados que lo ubique en el podio de clasificados o  los altibajos que reinaron en estos 6 meses seguirán jugando con la ilusión del pueblo "Peludo". Lo que no se puede discutir es la idea, la intención, el proyecto de un equipo que entrá a la cancha a ganar, jamás a especular y al igual que durante toda la trayectoria de Sánchez al frente de la Primera local, priorizó el juego por abajo, con buen trato de balón y mucha hambre de gloria.

 

 

domingo, 5 de diciembre de 2010

PUNTO DE REFLEXIÓN



Por Nicolás Besimenko

El Globo de Fabián Sánchez cosechó un empate ante Douglas Haig que lo deja en una posición expectante, por lo que los próximos dos partidos, antes del receso, asoman como determinantes para saber si arrancará el 2011 peleando arriba o abajo.

Como ocurrió el domingo pasado, Douglas tuvo la fortuna de abrir el marcador antes de cumplirse el primer cuarto de hora, manejó mejor el balón, con mayor precisión y claridad, asfixió a los jugadores de buen pie del Globo con marcas escalonadas, presionó en toda la cancha y se fue al entretiempo 1-0 por el tanto de tiro libre de Quiroga (13`).

Parecía que se repetía la historia de la fecha anterior, pero Sánchez mandó a la cancha al centro-delantero Leandro Gómez (proviene de la reserva de Racing) en lugar de Ciccioli, nada menos que el volante central, y Valente pasó a ocupar el medio. Una apuesta demasiado fuerte.

El robusto atacante aportó mucha movilidad, se mostró participativo, y contribuyó a la levantada del Globo en la segunda mitad. Diego Gamarra, a los 5´, de cabeza, le devolvió la ilusión al escaso público que se acercó a presenciar el penúltimo partido de fútbol de este 2010 en la ciudad.

En 4 minutos, el entrenador local agotó los cambios: Michelena y Vera le dejaron sus lugares a Darío González y Carlos Ponce, dos que hace mucho no jugaban. Sin embargo, se acoplaron bien y con muchas ganas encabezaron la búsqueda de la victoria.

3 tapadas impresionantes de César Vallejos hicieron que el "Fogonero" se aferrará al empate y apostará a la velocidad del Bibi González, que en el PT parecía endemoniado pero se fue desdibujando con el correr de los minutos, absorbido por la marca de Madrid.

Los dos elencos sintieron el esfuerzo de un partido muy desgastante, porque los dos se jugaron todo a ganador pero debieron aceptar la paridad que reflejó con justicia lo que sucedió en la cancha. Ahora, ambos comparten el cuarto lugar de las posiciones con 18 puntos, a 4 del último lugar del podio, por ahora de Cipolletti.

Para el Globo serán vitales los entrenamientos de hoy y mañana para recuperar a los soldados que más trajinaron. El lunes por la noche parte hacia Puerto Madryn, donde Guillermo Brown aún no perdió, ganó 6 y empató uno, casualmente ante el Globo (con Murúa).

Si bien se trata de el líder y su paso arrollador genera mayor respeto en sus rivales, Huracán le jugó de igual a igual en los dos partidos, con una gran actuación en el Bottino que de no haber sido por la racha adversa y la poca fortuna, podría haber terminado con la fatídica seguidilla de derrotas.

Última visita para el Globo, parada brava, el miércoles a las 18, en el Raúl Conti. Pero como el fútbol es la dinámica de lo impensado, y bajo la conducción de Sánchez ya consiguió dos triunfos fuera del Bottino, no hay que perder la esperanza, porque este equipo demostró que cuando se lo dio por aniquilado, más se fortaleció y salió a cancelar su propio funeral, dando signos vitales en donde mejor saben, en la cancha.




lunes, 29 de noviembre de 2010

No estaba en los planes, sí en los cálculos



Por Nicolás Besimenko

Cuando comenzó la era Murúa, se apuntó bien alto. 5 puntos en 3 fechas prometían un futuro mejor que aquel presente. Ocurrió lo inesperado. Un equipo perdido en la cancha más 5 derrotas en fila fueron determinantes para el inevitable final del ciclo.

Agarró la manija Fabián Sánchez, un tipo muy querido en el club, que conoce mejor que nadie a los pichones de la Liga local. Pese a poner contra las cuerdas al imparable Brown, no pudo sostener el empate ni tampoco la sexta caída consecutiva. Sin embargo, había indicios de que algo había cambiado en el plantel.

El histórico triunfo en Tandil fue la primera victoria de una racha que alcanzó los 4 partidos ganados ante Villa Mitre. Con Unión, por rendimiento y resultados, se esperaba chocar los 5, algo que no ocurre desde la época del "Chavo" Anzarda.

En 2010, Huracán sólo empató 6 veces. Ganó 16 y perdió 12. Le costó encontrar el equilibrio no sólo en los números, sino también en la cancha. Este equipo no sabe empatar. Sólo lo hizo en las dos primeras fechas, de local y visitante. Pero luego se olvido. O lo pierde o lo gana. Demasiado extremista para un torneo tan largo.

La noche no arrancó bien. Primero Ramiro Jorge sorprendió a todos con su solitaria aparición dentro del área para fusilar a Luque, aunque el uno se mandó una tapada extraordinaria. A los 2 minutos, Arrúa se sacó de encima a Fochessato y la colocó al segundo palo. Fue un sopapo inesperado para el Globo. 1-0 Unión

Luego el juego se hizo a pedido de Unión, con mucha fricción en la mitad de la cancha y "Trapito" Ceballos manejando a su antojo el partido, limpiando hacia los costados y descargando en los movedizos delanteros que puso Zwicker.

Huracán no estuvo preciso en los pases, se mantuvo fiel al estilo que propone Sánchez, jugando por abajo, pero se encontró con un mediocampo marplatense que lo asfixió durante todo el PT, obligandoló a pensar rápido y muchas veces equivocarse. Y arriba, Gamarra y Vera no pudieron hacer nada frente a la atenta defensa visitante, que jugó un excelente partido, anticipó siempre y se la dio en la mayoría de las veces al que más sabe, a Ceballos.

El equipo, a medida que se acercaba el final, fue perdiendo confianza y la salida de Ciccioli le quitó tranquilidad para armar juego, quedando en cancha una estrategia más vertical para llegar al empate. Los ingresos de Videla y Leandro Gómez no fueron tan productivos como se esperaba, aunque evidentemente no era la noche del Globo, la impresición fue el denominador común en los jugadores que se mostraron incrédulos una vez finalizado el partido.

El próximo domingo, también en el Bottino y 20.30, Huracán ira por la recuperación ante un rival que acumula 5 partidos sin perder, alcanzó la línea del Globo y Villa Mitre, pero vendrá a hacer algo similar al planteo de Unión, a jugar como una final.




lunes, 22 de noviembre de 2010

GANA POR CONVICCIÓN



Nuevamente el Huracán de Fabián Sánchez desplegó un fútbol muy práctico basado en la solidez defensiva y 3 volantes (podríamos incluir también a Valente) incansables desde lo físico, que aportan mucho sacrificio en la recuperación y entienden a la perfección el libreto que propone el entrenador. Sin embargo, la falta de efectividad o la enorme actuación del arquero visitante Cabral conspiraron para que el elenco tresarroyense gane el derby ante Villa Mitre sólo 1-0.

El gol fue de Diego Gamarra, de cabeza, a los 24 de la primera parte, tras una de las tantas trepadas de Valente, que armó una pared con Pérez Guedes y envió un preciso centro al área chica para la entrada del ex-Platense. Luego pudo aumentar antes del cierre del PT pero Cabral tuvo una noche inspiradísima.

Villa Mitre planteó un partido de mucha lucha, mucha fricción, desde el primer minuto. Por momentos tuvo la pelota y llevó peligro al arco de Luque, pero el gol de Gamarra fue determinante para las intenciones de asegurarse al menos un empate.

Entonces, la segunda mitad fue otro partido. Porque el técnico de Villa Mitre, Benet, no dudó y mando a la cancha a un tercer delantero, Bilbao, y a Lucas López para crear situaciones. El Globo no aflojó y fue por más, en lo que ha sido una constante desde la llegada del nuevo entrenador.

Pérez Guedes y Gómez, por izquierda y por derecha, comenzaron a desbordar la defensa bahiense. Michelena se paró unos metros más arriba, casi de media punta. Pero el travesaño le negó a Vera su quinto gol en igual cantidad de juegos. Fueron 5 minutos los que duró el aluvión, y aunque estuvo muy cerca, el local no pudo asestar la última mano, la del KO.

Y claro, si ves que no es tu noche en la red, cuidá lo que tenés. Zanel entró para marcar punta derecha, Valente formó el doble 5 con Ciccioli, y arriba terminó jugando con Videla y Moyano. Un equipo made in Huracán, con el sello del club, ante la mirada incredula de la platea y de sus mayores detractores que se camuflaban entre los aplausos para un grupo con muchas ganas, con hambre de gloria.

Hasta el final, el Globo siguió buscando liquidar de una vez el partido, aprovechando los espacios que dejaba un Villa Mitre desesperado que iba con lo que tenía en busca del empate. Pero no lo logró, aguantó como pudo los sofocones finales y coronó su tercera victoria en los 4 clásicos que disputó frente al Tricolor en 2010.

Además, fue el cuarto éxito consecutivo, igualando la mejor racha que consiguió bajo la conducción de Zwenger, también este año. Los significativos números indican que desde el arribo del ex-entrenador de la Liga Local, Huracán obtuvo 12 de los 15 puntos que disputó. Esta marca le permite soñar con la clasificación a la etapa final, ya que alcanzó la línea del tercero, Unión, a quien recibe la semana próxima en el Bottino.





lunes, 8 de noviembre de 2010

Sánchez sembró, hoy recoge sus frutos...


De menor a mayor. Así jugó el Globo de Fabián Sánchez anoche para alcanzar su primera goleada en el torneo. Le costó acomodarse durante la primera media hora de juego, pero supo aprovechar el hombre de más, pegó en el momento justo, manejó bien el balón y terminó siendo muy superior a Rivadavia. El 3-0 final fue justo porque Huracán siempre fue el protagonista, con un trabajo brillante en la segunda parte. Ricardo Vera abrió el marcador y aumentó en dos oportunidades el mejor de la cancha, Martín Pérez Guedes. El próximo partido será en Río Negro ante Cipolletti y luego tendrá dos partidos en el Bottino para cerrar el 2010 cerca de los puestos de clasificación.

Durante el calentamiento previo Ponce sintió una molestia en el posterior que lo excluyó del partido a pocos minutos de comenzar, entonces Fabián Sánchez se vio obligado a construir un mediocampo 100% made in Primera Local: Maxi Gómez por derecha, Juan Martín Ciccioli de volante central y Martín Pérez Guedez por izquierda.

Si en la previa Rivadavia era un duro escollo, difícil de penetrar, ni les cuento lo que fueron los primero minutos. Sus hombres de mayor recorrido por las canchas del Argentino A tomaron nota de la lluvia constante y no dudaron a la hora de rematar de media distancia, aunque les faltó puntería. Claro que de tanto remates desde lejos, muchos se desviaron y terminaban en peligrosísimos tiros de esquina, un arma que sabe utilizar muy bien y por centímetros no derivaron en el primero de la noche.

Si bien Huracán había comenzado a tener más el balón y tenía las mejores situaciones de gol, la expulsión del lateral izquierdo Fernández por simular una infracción dentro del área, le allanó el camino al triunfo. Desde el inicio, el elenco local salió decidido a buscar el gol y tardó apenas 3 minutos, cuando el Chipi Vera remató ante la salida del arquero no sólo para poner el 1-0, sino también para confirmar su crecimiento individual desde la llegada del nuevo entrenador: 3 goles en 3 partidos.

Con la ventaja, el local aprovechó muy bien los espacios que le otorgaba jugar con un jugador más que su rival. La notable tarea de Ciccioli en el mediojuego fue clave para el desarrollo del partido, porque además aportar en la recuperación, abrió la cancha para que se luzcan los volantes externos. Y en un disparo que rebotó en la defensa visitante, con el arquero vencido, Martín Pérez Guedes apeló a la magia de su botín derecho para tocar suavemente, de emboquillada, por encima de todos los jugadores que miraban como la pelota inflaba la red. 2-0, más tranquilidad, un desahogo especial para un jugador que brilló con Zwenger en el banco y esta temporada prometía ser su salto de calidad.

El triunfo estaba consumado, pero a la noche le faltaba algo más, sí, el broche de oro. Y no podía ser de otro que de el joven que formó Huracán en inferiores, pulió Fabián Sánchez en la Primera local y hoy por hoy la rompe en el Argentino A. Nuevamente Pérez Guedes definió con certeza, contra el caño derecho del portero de Rivadavia, y desató la locura en la escasa pero emocionada hinchada que acompañó al Globo en una noche inolvidable.

Para muchos fue un alivio la llegada de Fabián Sánchez a la conducción del plantel, pero lo cierto es que en 3 partidos consiguió superar futbolísticamente al puntero Brown pese a la derrota, un triunfo histórico en Tandil ante Santamarina y la goleada de ayer, con momentos de gran nivel colectivo.

El fixture dice que la próxima escala será en Río Negro ante el complicado Cipolletti, pero a la vuelta tendrá un cierre con muchos condimentos porque recibirá en el Bottino a Villa Mitre, el clásico, y a Unión de Mar del Plata. Pero ya habrá tiempo para analizar dichos cotejos, lo concreto es que Huracán volvió a sonreír ante su gente tras 2 interminables meses.