lunes, 4 de julio de 2016
2004 <> 4 DE JULIO <> 2016
domingo, 31 de julio de 2011
EL CAMPEÓN, LA HISTORIA DE SIEMPRE

Por Nicolás Besimenko Tres Arroyos tiene un representante en la tercera categoría del fútbol argentino, que cumple con profesionalidad y compromiso ese lugar que ostenta con orgullo desde 1998. También disputa de manera simultánea la Liga Tresarroyense de fútbol. Y claro, con frecuencia se pega una vueltita olímpica, casi un ritual para la gente del Globo desde la llegada de Fabián Sánchez en 2005. Es el club con más campeonatos en la historia del fútbol tresarroyense, y por lo tanto el más odiado por el resto de los ciudadanos que simpatizan con otros cuadros. Son muchas razones las que esgrime el pueblo futbolero a la hora de bajarle la caña, y hay algo de cierto en la falta de representatividad. Más allá de los colores del barrio que cada hincha lleva toda la vida, no muchos años atrás Huracán supo ser "el equipo de la ciudad". Desde el comienzo del camino a la gloria, en 1998, la gente se acercaba en gran número al Bottino. Claro, la ecuación es simple. Si juega el arquero de Colegiales, el 3 de Independencia, el 5 de El Nacional, los dos puntas de Once Corazones, el zurdito de Ciclista, el 3 de Boca, el 10 vive casa de por medio con los hermanos de Madariaga, entonces existe una comunión entre protagonistas y público. Así como los domingos empezó a rebalsar de gente el estadio de Suipacha y Mitre, después del fugaz pasó por Primera División, la magia se la llevó el viento. En la B Nacional el número disminuyo paulatinamente, al mismo ritmo que los "emblemas" del ascenso se despedían. Las políticas aplicadas por los dirigentes, ya sin el motor del éxito Roberto Bottino, hicieron el resto. Planteles nuevos todas las temporadas, casi ninguna incorporación del fútbol local y poca y mala relación con los clubes de la ciudad, terminó quitando el respaldo del pueblo futbolero. Los medios de comunicación no estuvieron al margen. En todo el proceso de desintegración, obviamente siguieron (y siguen) acompañando al Globo en los torneos regionales. Sin embargo, le dieron la espalda al equipo que juega cada domingo en la liga local. Le dieron mayor difusión a los equipos con numerosas hinchadas, con barrios enteros atrás de la ilusión y fueron ignorando cada vez más a un equipo sin apoyo, sin gente, sin alma podríamos decir. Hoy por hoy, los jugadores tresarroyenses son los menos y se nota. Se percibe en la familia, los amigos, compañeros de trabajo, que ya no están. Se desarmó completamente la hinchada "Peluda". Los jóvenes surgidos en las inferiores, sin lugar en la Primera, deben marcharse a un club que le da esa posibilidad más el calor humano del barrio. Ahora ya lo sabemos, Huracán debe refundar sus principios, sus valores, sus convicciones. Tiene que volver a ser el espacio social que tantas alegrías brindó a su barriada, a los socios, a su gente. Necesita enganchar de nuevo a los pibes, integrarlos dentro del ámbito deportivo y humano, pero sobre todas las cosas, abrirles las puertas. El sentido de pertenencia es clave, porque cuando se quiere algo desde muy chiquito, se quiere para siempre. Salud, campeón. A trabajar, que aún falta mucho. |
viernes, 15 de julio de 2011
ÚLTIMO O PRIMERO, ES UN CLÁSICO

viernes, 20 de mayo de 2011
Cerca del final
martes, 3 de mayo de 2011
SITUACIÓN LÍMITE

Por Nicolás Besimenko
La clasificación al Nonagonal despertó el sueño de una ciudad. Las declaraciones esgrimidas por el presidente del Club, Alejandro Pérez, subrayando la palabra ascenso, creó una enorme expectativa en la esfera del Globo. Desde ningún sector se escuchó mesura, cautela, sólo el cuerpo técnico intentó bajarle los decibeles a la ilusión, que ya había logrado más adherentes que la cantidad de espectadores que se reúnen como local.
Claro, la realidad nos dio un par de sopapos y aceptamos el límite. Entre la posibilidad de volver a la B Nacional y los recursos con los que contaba para ser el mejor del Nonagonal, había un abismo enorme. ¿Alguien olvidó que Huracán logró el noveno lugar de la clasificación?
Pero también me pregunto: ¿cómo borrarle de un plumazo la ilusión a la gente que se muere por ver al Globo otra vez dando batalla entre los grandes del fútbol argentino? La fé ciega encolumnada desde la dirigencia generó demasiada presión por parte del periodismo, de la hinchada y de todo aquel que se jugara un pleno a que otra vez, el ascenso estaba en Suipacha. Demasiada presión para un equipo mayormente de jóvenes que dejó la sangre en cada partido, pero careció de la experiencia necesaria para manejar esta clase partidos. Nada que reprochar.
La situación es mucho más compleja que simplemente algunos resultados. El final abrubto del gerenciamiento a fines de 2010, abrió muchos interrogantes. Pese a que el presidente le garantizó al cuerpo técnico y a los jugadores la continuidad en el campeonato Argentino A, la sabiduría de tipos que conocen cada rincón del club como si fuera su propia casa me dejaron varias pistas. Vaticinaban algo similar a lo que hoy estamos viendo, incrédulos, sin entender por qué, por qué a nosotros.
5 de las incorporaciones que se sumaron para la tempordada 2010/2011 quedaron en libertad de acción por diversos motivos, anunció ayer la dirigencia. Se trata de Germán Alecha, Crisitan Alasia, Ulises Fochesatto, Oscar Wonner y Matías Petersen.
Para demostrar lo fuerte que estaba el grupo, el cuerpo técnico encabezado por Fabián Sánchez renunció y para completar un día que quedará por años en las páginas negras de la historia de Huracán, el resto del plantel se niega a viajar hoy al mediodía a San Francisco, Córdoba. Todo esto sorprendió al pueblo futbolero y porqué no a la ciudadanía en general, ya que las tormentas que provocaron los 4 juegos sin ganar en el nonagonal parecían haberse alejado tras la salida del arquero Raúl Sanzotti. Ni siquiera la gran victoria del sábado frente a Talleres logró paliar los primeros focos de incendio.
A pocas horas del duelo frente a Sportivo Belgrano (miércoles, 21.15hs), el Globo vive momentos de desesperación, los seguidores piden respuestas y la gente que tiene que dar la cara, se esconde. Durante la tarde de hoy habrá una reunión extraordinaria de Comisión directiva para encontrar una solución al conflicto.
Por su parte, los hinchas convocaron todos los interesados a una manifestación en la sede del club a partir de las 20hs.
sábado, 30 de abril de 2011
Resurrección

martes, 14 de diciembre de 2010
UN EQUIPO CON ORGULLO
Los clásicos son esos partidos en que el contexto queda absolutamente en segundo plano. Su principal característica es la tremenda rivalidad que existe entre los dos contrincantes, y en este caso, se debe a la cercanía de sus lugares de origen y a la gran cantidad de partidos disputados entre ambos en poco tiempo. Huracán-Santamarina no fue un clásico más. Fue un final soñado para el Globo, porque no hay nada más gratificante para el hincha que ganarle al clásico rival, sobre la hora, y dejarlo en el último lugar de las posiciones. El gol de Véster premió al que más buscó toda la noche, más allá de un remate de Bucci que se estrelló en el palo y algunas voladas del portero Reynoso para bajar la persiana. Es que el local no bajó los brazos en ningún momento, ni se resignó a aceptar el empate, que al menos le dejaba el aliciente de no cerrar el año con una derrota. Fabián Sánchez volvió a mostrar su coraje a la hora de tomar desiciones, mandó a Alecha para acompañar a Vera y Gamarra, quedó con 3 defensores y 3 delanteros, pero no resultó. Consiguió mayor agresividad, más situaciones, aunque no llegaba el gol. Entonces apostó por la "Vizcacha" González para ocupar el lugar de Gamarra y aportar más claridad al equipo. El volante creativo se bancó la catarata de insultos de parte de los simpatizantes de su ex club, esperó el momento ideal para ejecutar su venganza mediante un tiro libre, que por centímetros no logró vestirlo de héroe y verdugo en la misma noche. Las emociones se empezaban a apoderar del clásico. El arquero visitante dejó su arco sorpresivamente por problemas estomacales que no pudo aguantar y logró superarlos tras una escapada hasta el baño. Los hinchas del "Aurinegro" no se conformaron con la enorme pirotecnia que desplegaron por el cielo, también prendieron fuego atrás del arco en dirección hacia la pileta, se sacudieron unos manotazos en la previa con los hinchas más pesados del Globo y rompieron el alambrado de la cabecera que ocuparon. Se fue expulsado el entrenador de Santamarina, Gambini. También Sánchez corrió la misma suerte, aunque inexplicablemente. Y para el cierre, el broche de oro que merecía un técnico que renovó el aire, le devolvió la confianza al plantel y aportó soluciones con un plus: los encargados de llevar la bandera de la resurreción (que curiosamente comenzó en Tandil) fueron los mismos que él formó a su manera en la Liga local, y que por consecuencia interpretaron mejor que nadie el guión que les propuso el necochense. El saltó de Véster, su impecable cabezazo y la euforia desatada por la gente tras el final cerró un año con varios puntos para analizar, con muchas alegrías, con muchas ilusiones, algunas rachas adversas que se profundizaron demasiado, tres cuerpos técnicos, problemas institucionales que dieron que hablar, pero una certeza que no se debe olvidar: Las promesas en las que tanto dinero y tiempo invirtió el club, tras varios años de quedar en el umbral de integrar el fútbol profesional, tuvieron su oportunidad con Zwenger, demostraron estar a la altura de la camiseta y hoy son referentes, algunos hasta indiscutidos. Huracán-Santamarina era especial porque comparten la región. Pero el 1-4 que terminó con la ilusión del equipo de Zwenger, con soberbio penal ejecutado por Vizcacha González para el cuadro serrano, le agregó un condimento especial para las dos hinchadas, fue el fósforo que encendió la mecha de la rivalidad, potenciada por las gastadas. Es incomprobable si los jugadores se metieron en la piel del hincha o les quedó la espina de la dolorosa goleada en Tandil, lo cierto es que luego de aquél episodio, el equipo le volvió a ver las caras 3 veces y ganó en todas, jugando como una final cada uno de los partidos. El camino es largo, todavía queda media temporada para saber si el equipo puede adquirir una regularidad de resultados que lo ubique en el podio de clasificados o los altibajos que reinaron en estos 6 meses seguirán jugando con la ilusión del pueblo "Peludo". Lo que no se puede discutir es la idea, la intención, el proyecto de un equipo que entrá a la cancha a ganar, jamás a especular y al igual que durante toda la trayectoria de Sánchez al frente de la Primera local, priorizó el juego por abajo, con buen trato de balón y mucha hambre de gloria. |
domingo, 5 de diciembre de 2010
PUNTO DE REFLEXIÓN

lunes, 29 de noviembre de 2010
No estaba en los planes, sí en los cálculos

Por Nicolás Besimenko Cuando comenzó la era Murúa, se apuntó bien alto. 5 puntos en 3 fechas prometían un futuro mejor que aquel presente. Ocurrió lo inesperado. Un equipo perdido en la cancha más 5 derrotas en fila fueron determinantes para el inevitable final del ciclo. Agarró la manija Fabián Sánchez, un tipo muy querido en el club, que conoce mejor que nadie a los pichones de la Liga local. Pese a poner contra las cuerdas al imparable Brown, no pudo sostener el empate ni tampoco la sexta caída consecutiva. Sin embargo, había indicios de que algo había cambiado en el plantel. El histórico triunfo en Tandil fue la primera victoria de una racha que alcanzó los 4 partidos ganados ante Villa Mitre. Con Unión, por rendimiento y resultados, se esperaba chocar los 5, algo que no ocurre desde la época del "Chavo" Anzarda. En 2010, Huracán sólo empató 6 veces. Ganó 16 y perdió 12. Le costó encontrar el equilibrio no sólo en los números, sino también en la cancha. Este equipo no sabe empatar. Sólo lo hizo en las dos primeras fechas, de local y visitante. Pero luego se olvido. O lo pierde o lo gana. Demasiado extremista para un torneo tan largo. La noche no arrancó bien. Primero Ramiro Jorge sorprendió a todos con su solitaria aparición dentro del área para fusilar a Luque, aunque el uno se mandó una tapada extraordinaria. A los 2 minutos, Arrúa se sacó de encima a Fochessato y la colocó al segundo palo. Fue un sopapo inesperado para el Globo. 1-0 Unión Luego el juego se hizo a pedido de Unión, con mucha fricción en la mitad de la cancha y "Trapito" Ceballos manejando a su antojo el partido, limpiando hacia los costados y descargando en los movedizos delanteros que puso Zwicker. Huracán no estuvo preciso en los pases, se mantuvo fiel al estilo que propone Sánchez, jugando por abajo, pero se encontró con un mediocampo marplatense que lo asfixió durante todo el PT, obligandoló a pensar rápido y muchas veces equivocarse. Y arriba, Gamarra y Vera no pudieron hacer nada frente a la atenta defensa visitante, que jugó un excelente partido, anticipó siempre y se la dio en la mayoría de las veces al que más sabe, a Ceballos. El equipo, a medida que se acercaba el final, fue perdiendo confianza y la salida de Ciccioli le quitó tranquilidad para armar juego, quedando en cancha una estrategia más vertical para llegar al empate. Los ingresos de Videla y Leandro Gómez no fueron tan productivos como se esperaba, aunque evidentemente no era la noche del Globo, la impresición fue el denominador común en los jugadores que se mostraron incrédulos una vez finalizado el partido. El próximo domingo, también en el Bottino y 20.30, Huracán ira por la recuperación ante un rival que acumula 5 partidos sin perder, alcanzó la línea del Globo y Villa Mitre, pero vendrá a hacer algo similar al planteo de Unión, a jugar como una final. |
lunes, 22 de noviembre de 2010
GANA POR CONVICCIÓN
sábado, 13 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
Sánchez sembró, hoy recoge sus frutos...

De menor a mayor. Así jugó el Globo de Fabián Sánchez anoche para alcanzar su primera goleada en el torneo. Le costó acomodarse durante la primera media hora de juego, pero supo aprovechar el hombre de más, pegó en el momento justo, manejó bien el balón y terminó siendo muy superior a Rivadavia. El 3-0 final fue justo porque Huracán siempre fue el protagonista, con un trabajo brillante en la segunda parte. Ricardo Vera abrió el marcador y aumentó en dos oportunidades el mejor de la cancha, Martín Pérez Guedes. El próximo partido será en Río Negro ante Cipolletti y luego tendrá dos partidos en el Bottino para cerrar el 2010 cerca de los puestos de clasificación.
Durante el calentamiento previo Ponce sintió una molestia en el posterior que lo excluyó del partido a pocos minutos de comenzar, entonces Fabián Sánchez se vio obligado a construir un mediocampo 100% made in Primera Local: Maxi Gómez por derecha, Juan Martín Ciccioli de volante central y Martín Pérez Guedez por izquierda.
Si en la previa Rivadavia era un duro escollo, difícil de penetrar, ni les cuento lo que fueron los primero minutos. Sus hombres de mayor recorrido por las canchas del Argentino A tomaron nota de la lluvia constante y no dudaron a la hora de rematar de media distancia, aunque les faltó puntería. Claro que de tanto remates desde lejos, muchos se desviaron y terminaban en peligrosísimos tiros de esquina, un arma que sabe utilizar muy bien y por centímetros no derivaron en el primero de la noche.
Si bien Huracán había comenzado a tener más el balón y tenía las mejores situaciones de gol, la expulsión del lateral izquierdo Fernández por simular una infracción dentro del área, le allanó el camino al triunfo. Desde el inicio, el elenco local salió decidido a buscar el gol y tardó apenas 3 minutos, cuando el Chipi Vera remató ante la salida del arquero no sólo para poner el 1-0, sino también para confirmar su crecimiento individual desde la llegada del nuevo entrenador: 3 goles en 3 partidos.
Con la ventaja, el local aprovechó muy bien los espacios que le otorgaba jugar con un jugador más que su rival. La notable tarea de Ciccioli en el mediojuego fue clave para el desarrollo del partido, porque además aportar en la recuperación, abrió la cancha para que se luzcan los volantes externos. Y en un disparo que rebotó en la defensa visitante, con el arquero vencido, Martín Pérez Guedes apeló a la magia de su botín derecho para tocar suavemente, de emboquillada, por encima de todos los jugadores que miraban como la pelota inflaba la red. 2-0, más tranquilidad, un desahogo especial para un jugador que brilló con Zwenger en el banco y esta temporada prometía ser su salto de calidad.
El triunfo estaba consumado, pero a la noche le faltaba algo más, sí, el broche de oro. Y no podía ser de otro que de el joven que formó Huracán en inferiores, pulió Fabián Sánchez en la Primera local y hoy por hoy la rompe en el Argentino A. Nuevamente Pérez Guedes definió con certeza, contra el caño derecho del portero de Rivadavia, y desató la locura en la escasa pero emocionada hinchada que acompañó al Globo en una noche inolvidable.
Para muchos fue un alivio la llegada de Fabián Sánchez a la conducción del plantel, pero lo cierto es que en 3 partidos consiguió superar futbolísticamente al puntero Brown pese a la derrota, un triunfo histórico en Tandil ante Santamarina y la goleada de ayer, con momentos de gran nivel colectivo.
El fixture dice que la próxima escala será en Río Negro ante el complicado Cipolletti, pero a la vuelta tendrá un cierre con muchos condimentos porque recibirá en el Bottino a Villa Mitre, el clásico, y a Unión de Mar del Plata. Pero ya habrá tiempo para analizar dichos cotejos, lo concreto es que Huracán volvió a sonreír ante su gente tras 2 interminables meses.
lunes, 18 de octubre de 2010
El Globo no remonta vuelo

Por Nicolás Besimenko
El análisis previo indicaba que Huracán tenía más chances de perder ante Guillermo Brown, y el 2-1 final lo confirmó. Los números entre uno y otro eran y son excesívamente contrastantes, opuestos. Sin embargo, el Globo que armó el entrenador interino Fabián Sánchez estuvo cerca de alcanzar el empate y romper con las 6 derrotas consecutivas.
Con actitud, agresividad y sobre todo ganas acorraló a Brown, lo empató a la fuerza y un increíble remate de Tévez que tenía pinta de irse lejos del arco de Pérez se convirtió en el séptimo triunfo sobre 9 juegos del visitante, que sin proponérselo (pateó 2 veces al arco) se alzó con los 3 puntos, algo que todavía cuesta digerir para los que presenciamos el extraño partido ayer en el Bottino.
En la primera parte Huracán luchó en medio de la confusión durante los primeros 20 minutos y luego logró tomar la iniciativa del juego. El tándem Valente-Gómez por derecha le dio una alternativa clave para romper la defensa visitante. Los desbordes constantes obligó al mediocampo de Brown a estar más atento en la marca y dejar de lado las subidas para acompañar a los atacantes.
Gamarra tuvo el grito con un cabezazo que miró atónito el golero Pereyra y se fue a centímetros del palo derecho. Allecha remató dos veces en el área chica, pero el "1", rápido de reflejos pudo evitar la apertura del marcador. Pérez Guedes eludió un par de defensores, sacó un zurdazo esquinado que por muy poco no le dio la ventaja al Globo.
Y Brown no pegó vueltas. Tuvo una y la hizo. Fernández quedó mano a mano con Pérez, la tiró larga y estampó el insólito 1-0. De no creer. A partir del gol se acomodó perfectamente al partido el equipo de Sialle, moviendo la pelota con criterio.
En los segundo 45´ pasó más o menos lo mismo. El primer cuarto de hora fue trabado, cortado, con escasas situaciones. Entonces, Sánchez leyó bien el partido y mandó a la cancha a Videla y Vera para abrir más la cancha, otorgarle más velocidad al ataque con el objetivo de torcer la historia.
Otra vez, como en la primera parte, los jugadores locales mandaron una catarata de centros al área visitante. Pese a que el Vizcacha y Alecha lucharon bastante con los defensores, nunca se encontraron el lugar correcto. Y en uno de esos envíos, un rebote cayó en los pies de Vera para fusilar a Pereyra, que tapó espectacularmente. El Globo siguió buscando, y cuando la resignación se apoderaba de los espectadores, Maitini cobró mano dentro del área. Penal para Huracán. Algunos no querían ni mirar, porque la suerte se venía riendo seguido de ellos. Pero Vera tomó la pelota y la puso abajo contra el palo derecho, para que los "Peludos" festejen casi como el ascenso el merecido empate. Pero la euforia descontrolada duró menos de lo que imanábamos.
Un minuto más tarde, Tévez le dio sin ganas, casi sacándosela de encima, desde afuera del área. Sin embargo, Pérez estaba demasiado inclinado hacia el palo izquierdo y el "tirito" lo sorprendió por lo débil, al punto que descartó su trayectoria que finalizó en la red. 2-1, y otra vez la bronca, la impotencia, todo era desazón en la tribuna local y la platea.
Rescatamos, entre otras cosas, el sacrificio y las ganas que demostró el Globo. Otra vez en desventaja, fue con todo a buscar el punto que le habían arrebatado, pero entre Pereyra y la mala puntería, la victoria se fue para el sur argentino.
Huracán sumó su sexta derrota en fila. Está último. En la temporada, jugó 9 y ganó uno sólo. Por suerte, ante Santamarina, próxima estación. Preocupa todo hoy en el club. La primer cabeza que voló fue la del ex DT, Murúa. El nivel y la actitud ante Brown parecen darle un guiño de confianza a Sánchez. Pero el crédito es escaso. Los resultados mandan, y los proyectos son exclusivamente a corto plazo. Nadie podrá sacar del pozo a Huracán inmendiatamente. Se necesitan políticas y desiciones a futuro, porque desde que se fue Zwenger (único que proyectaba algo en el tiempo) cambiaron la mira y se olvidaron del objetivo en el que tanto había avanzado la temporada anterior.
Formar jugadores propios, insertarlos en el equipo profesional y darles continuidad para poder contar el día de mañana con un capital que derive en solvencia económica. La institución, como está ahora, sigue retrocediendo muchos kilómetros. Se necesita escuchar a los que saben, olvidarse del poder económico que los deposita en el absolutismo, en el autoritarismo y en la incapacidad de manejo.
domingo, 3 de octubre de 2010
Sigue nublado y hay alerta meteorológico

Por Nicolás Besimenko
Las derrotas duelen siempre, pero te dejan destrozado cuando tenés muchas más chances de gol que el inesperado ganador. El Globo de Murúa no levanta cabeza, por más empeño que demuestre. Perdió con Unión 2-1, y aunque en el complemento dejó la imagen de un equipo con ganas de salir del pozo, acumuló el cuarto partido consecutivo sin sumar para que la preocupación en su gente sea cada día mayor.
En el PT, Unión abrió el marcador a los 17´ tras un centro que cayó prácticamente en el área chica visitante y encontró absolutamente sólo a un ex- Huracán, Damián Bastianini, para fusilar al golero debutante Fernando Pérez con un disparo que se metió en su palo derecho. 1-0, cielo oscuro.
A los 26´ Huracán apostó al juego aéreo con un centro que Zanel bajo en el segundo palo para la entrada del goleador Germán Allecha (3 goles en 7 partidos), que sólo la tuvo que empujar al arco vacío. 1-1, sale el sol.
El José María Minella es un estadio inmenso, no es fácil sumar ahí, y Huracán lo sabe mejor que nadie. Por eso el empate tomaba un valor muy alto. Pero nuevamente la fortuna le acestó un duro revés.
Una jugada calcada al primer gol terminó en el segundo del Celeste. Centro al área menor que se desvía en Allecha y le cae inesperadamente en los pies a Ramiro Jorge, que a diferencia de Bastianini, la cruzó al palo izquierdo de Pérez. 2-1, de vuelta nublado.
Se fue el primer tiempo con un resultado que se ajustaba al trámite del juego, porque si bien los goles llegaron por jugadas aisladas, Huracán pagó caro sus desatenciones y Unión estuvo mucho más metido en el partido.
El descanso le sirvió a Murúa para acomodar las piezas pero sobre todo para inculcarles mayor actitud y agresividad a sus dirigidos. Ingresó Gamarra por Zanel para darle más presencia ofensiva, pero faltó puntería para alcanzar el empate.
Primero fue un córner que Valente agarró de volea y se estrelló en el palo. Luego un tiro libre de Gamarra que reventó el travesaño. Maxi Gómez mandó un centro envenenado que Beltramella alcanzó a cachetear pero hacia su propio arco y el travesaño le salvo la vida. Y si todo esto no alcanzaba, Allecha hizo una media tijera espectacular desde la media luna del área grande y el palo izquierdo nuevamente ahogo el grito de gol visitante.
Pese a jugar los últimos 25 minutos con un jugador de más por la expulsión de Herrera, Huracán no pudo alcanzar el anhelado empate. Fue y fue con ganas, algo que se le reclamaba en las últimas presentaciones. Pero nada. Otra vez fue derrota, aunque esta vez dejando una buena imagen.
En cuanto a los números, estamos hablando del cuarto traspié en 7 juegos. La situación es demasiado preocupante, porque de local apenas ganó uno y en calidad de visitante sólo sumo un punto, curiosamente ante el mejor de la zona (Brown de Madryn).
La próxima escala será en Pergamino ante el ascendido Douglas Haig, que viene de igualar en su cancha ante Cipolletti y sólo ganó un juego ante el también único rival que venció el Globo, Santamarina.
El cuerpo técnico deberá focalizar su trabajo principalmente en el aspecto anímico y psicológico del plantel para no agudizar la crisis deportiva que está atravesando, así como también mejorar la puntería para que la próxima vez el palo no sea protagonista como en la mañana de este domingo nublado para Huracán.
viernes, 1 de octubre de 2010
domingo, 19 de septiembre de 2010
Una derrota que desorienta

por Nicolás Besimenko
Huracán cayó 2-0 como local frente a Cipolleti sin mostrar la evolución futbolística que se había percibido de local. El equipo sintió demasiado la ausencia de Ponce en la mitad de la cancha y sufrió mucho con el juego aéreo del visitante. Los goles de Mauro Palomeque y Bruno Weisser dejaron muy lejos de la punta al Globo, aunque la distancia con los puestos de clasificación es de 3 puntos.
En el primer tiempo se vio a un equipo local anémico, sin encontrar el fútbol que quiere su entrenador. Apenas remató dos veces, pero en oportunidades muy aisladas. Los volantes externos jugaron demasiado cerca de Medina, que nunca pudo manejar el balón y al igual que el resto del equipo, se mostró muy impreciso. A los 33´ llegó el gol de Mauro Palomeque, luego de un córner en el que marcó mal Huracán.
Para la segunda parte, Murúa mandó a la cancha a Pérez Guedes y Maximiliano Gómez para revertir el resultado. Si bien en el comienzo tomó la iniciativa con la movilidad que le dieron los ingresos, luego el equipo se apagó y volvió cederle el balón a Cipolletti, que con mucha paciencia llegó al segundo. Un centro desde la izquierda terminó en el cabezazo de Petti que reventó el travesaño para que Weisser pusiera el 2-0 con el arco vacío.
A partir del segundo gol, el Globo fue pura impotencia. Con mucha desprolijidad y confundido fue a buscar el descuento, pero la mala puntería le impidió anotar el gol del honor. El final encontró a los jugadores con mucha bronca sin lograr entender el flojísimo partido que lo deja bastante lejos del lote de arriba.
Más allá de la lógica preocupación de la gente, Murúa cuenta con un plantel de mucha jerarquía para revertir el mal momento que atraviesa anímica y futbolísticamente hablando. Se vienen tres viajes consecutivos ante Villa Mitre en Bahía Blanca, Unión en Mar del Plata y Douglas Haig en Pergamino que van a ser determinantes para saber si el equipo puede volver a creer en luchar por el ascenso o se acentúa el bajón que plantean estas dos derrotas seguidas.
HURACÁN: DIEGO LUQUE 6/MAURO ZANEL 6/ULISES FOCHESATO 5/MANUEL MADRID 5/CRISTIAN ALASIA 4/GASTÓN VALENTE 3/DANIEL MEDINA 4/CRISTIAN GALVÁN 4/DARÍO GONZÁLEZ 4/GERMÁN ALECHA 5/RICARDO VERA 5 dt: LUIS MURÚA
INGRESARON: MARTÍN PÉREZ GUEDES 6/MAXIMILIANO GÓMEZ 5/HUGO VIDELA 4
lunes, 6 de septiembre de 2010
Ganó el partido que hay que ganar

Por Nicolás Besimenko
Huracán se quedó con 3 puntos de oro, desde cualquier ángulo que se mire. Desde el vestuario ganaba Santamarina con un gol a los 36´´. Se lesionó Ponce en el PT. Galván, fundamental en la recuperación, debió salir por un golpe en el ST. Pero el equipo, pese a no lograr el mejor funcionamiento, aguantó con personalidad los últimos 15 del partido, ganó 2-1 y se metió entre los 3 mejores de la zona A.
El reloj no llegaba al primer minuto, cuando Santamarina madrugó a la defensa local con una combinación rápida entre Ortiz y Pintos, quien dentro del área vio el hueco y se la cruzó abajo, al segundo palo a Luque para gritar el primero de la tarde. Sorpresa en el Bottino, baldazo de agua helada para la parcialidad local, como le quieran llamar.
Parecía que era el principio de una tarde negra para el Globo. Sin embargo, la presencia de Galván en la mitad de la cancha fue clave para el desarrollo del partido. El Gorila avisó con un par de remates de media distancia, tras buenas combinaciones con el Vizcacha González, quien tuvo un partido aparte con la hinchada visitante. Tanto lo silbaron en el primer tiempo que el ex-Santamarina tuvo su venganza: a los 30´, Alasia mandó un centro justo a la cabeza de el "10", éste le ganó la posición a su propio compañero Alecha y la ubicó junto al palo derecho de Fernández, para empardar el resultado.
Luego, dos minutos más tarde, malas noticias para Murúa. Carlos Ponce pidió el cambio porque su tobillo dijo basta. Un problema tremendo porque era el encargado de la recuperación en el mediocampo. Si bien Valente realizó durante el resto del partido el trabajo sucio que hace el volante central, Huracán no fue el mismo.
En el ST, el que madrugó fue el local. A los 2, González cedió para Galván, el Gorila se puso el traje de Bochini y tocó de primera un pase milimétrico para Alecha. Y el 9 hizo de 9, tocando también de primera suavemente de zurda al palo más lejano ante la salida del golero visitante. Si tomamos en cuenta lo que sucedió después, podemos decir que fue un gol clave, decisivo para que Huracán consiga sus primeros 3 puntos en el campeonato, se saque la espina del último partido en Tandil y además ponga el historial 5-5 frente al equipo aurinegro.
Sobre el cierre fue expulsado Farías en el visitante, que terminó acorralando al Globo en el último cuarto de juego, pero fue sólo geográfico el dominio porque careció de profundidad y de elaboración de jugadas de riesgo.
Huracán no mejoró demasiado en el funcionamiento, pero como dijo Madrid, mostró personalidad para ganar un partido con muchas adversidades y sigue sin perder, un dato muy significativo en un torneo como el Argentino A. El domingo siguiente deberá visitar a Rivadavia en Lincoln, que igualó dos encuentros pero perdió el restante.
HURACÁN: DIEGO LUQUE 6/MAURO ZANEL 6/ULISES FOCHESATO 6/MANUEL MADRID 5/CRISTIAN ALASIA 7/GASTÓN VALENTE 6/CARLOS PONCE 7/CRISTIAN GALVÁN 7/DARÍO GONZÁLEZ 5/GERMÁN ALECHA 6/RICARDO VERA 5 dt: LUIS MURÚA
INGRESARON: MARTÍN PÉREZ GUEDES 6/JOSÉ MICHELENA -/MARTÍN CICCIOLI -
viernes, 3 de septiembre de 2010
sábado, 28 de agosto de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
ZWENGER: "QUISIMOS COBRAR LO QUE NOS CORRESPONDÍA"

Victor Zwenger, ex-entrenador de Huracán, habló el lunes en el programa radial Interior Futbolero sobre su salida del club y las diferencias que pesaron a la hora de determinar su final en la institución.
En primer lugar, aclaró que "Nos están debiendo dinero al cuerpo técnico y a los jugadores. A nosotros nos quedaron debiendo un dinero importante que se pactó al inicio del proceso. Quizás me equivoqué en algunas declaraciones, pero yo dije en un momento que no estaban valorando todo el trabajo que hice cuando llegué y agarré este club de 0".
"Yo les pedí la continuidad de los jugadores que creí necesarios, pero ellos por una u otra cosa no pudieron darme esa posibilidad. Para mí no era fácil armar todo de nuevo y por eso terminamos. No tengo ningún rencor, sí me molesta que no me atiendan el teléfono aquellos dirigentes que estuvieron con nosotros trabajando, porque creo que yo no le robé a nadie".
"Me pude haber equivocado en algo, ellos seguramente se equivocaron bastante más que yo, me parece. Solamente quisimos cobrar lo que corresponde, lo que uno trabajo. Me hubiera gustado continuar porque nosotros habíamos armado el proyecto con creces y bueno, no se pudo cumplir.
Por ahí les molestaba que yo siguiera, porque salieron a decir que necesitaban un entrenador que trajera soluciones y no problemas".
"Yo les armé un equipo de un promedio de 23 años, de cero, en seis meses. Le hicimos pelear al club cosas importantes, cosa que en otros clubes tardan 5 años. Les dimos valor a Pérez Guedes, a Véster, a Zanel, a Valente, Ciccioli que empezó a jugar con nosotros, trajimos refuerzos del argentino B como Michelena. Si eso es traer problemas, me parece que, bueno, seguiré teniendo problemas a donde vaya, porque yo voy a seguir así, de esta manera".
"Lamentablemente, el fútbol está rodeado de gente que no es de fútbol y es incoherente para lo que es el fútbol. Cada uno sabe como actúa, y no lo lamento por mí, lo lamento por Huracán, porque de esta manera nunca va a tener un futuro auspicioso".




