lunes, 4 de julio de 2016

2004 <> 4 DE JULIO <> 2016

Huracán de Tres Arroyos consiguió materializar el sueño más importante en la historia del deporte de la ciudad: “JUGAR EN PRIMERA”. No sólo eso, también hizo realidad la fantasía de ver a los grandes como Boca, Independiente, Racing, San Lorenzo jugando partidos oficiales en Tres Arroyos. El estadio Roberto Bottino (nunca mejor elegido el nombre) reventaba de gente para ver un espectáculo de primer nivel. Hubo que reformarlo y ampliar su capacidad para semejante acontecimiento. La comunidad futbolera de la ciudad, que tanto acompañó desde el principio de esta historia, allá por 1998, jugando el Torneo Argentino B, se encontró con una gran contradicción en ese paso por Primera División: tenía que elegir en que tribuna ubicarse, la de siempre, bancando al equipo representante del fútbol local, Huracán, o en la tribuna visitante, hinchando por su equipo de cada domingo, que jamás imaginó verlo en vivo y en directo acá, en Tres Arroyos. Por eso, ese 4 de julio de 2004 fue un quiebre para la sociedad no sólo en lo deportivo, también significó un reconocimiento cotidiano de la prensa nacional por la epopeya que habían conseguido esos muchachos, esos dirigentes, esos fanáticos, esos simpatizantes, ese pueblo tresarroyense.
Huracán subió 4 categorías en 6 años básicamente sostenido por una localía muy efectiva en los primeros campeonatos, un equipo que jugaba con la pelota al piso, abriendo la cancha y los goles venían muchas veces de un centro del Nacho Alvarez Castillo, del Pepe Valverdi o de Guevara y el cabezazo certero de Claudio García, el inolvidable 9 de Energía. Si el centro venía desde la izquierda, lo tiraba el Pitu Quintana, Julito Del Negro o el Gorila Galván, que vino desde Olavarría para reforzar el plantel en el Argentino A.
El “Chopi” Izquierdo volvía loco a los rivales con sus cambios de ritmo, sus pinceladas de talento para asistir a los delanteros, pero su día de gloria, que quedó para siempre en la historia del fútbol argentino, fue ese 4 de julio de 2004. El “Globo” arrancó el segundo tiempo en Rafaela 2-1 abajo frente a la “Crema”. El resultado no le alcanzaba, porque si bien había ganado 2-1 en Mar del Plata, la ventaja deportiva dejaba al equipo de Osvaldo Piazza en la máxima categoría. Entonces, el genio frotó la lámpara y clavó dos tiro libres bien el ángulo, donde se unen el palo y el travesaño, incluso el primero es tan preciso que la pelota pega en el palo y entra. Izquierdo se vistió de Dios para darle la alegría deportiva más grande en la historia de Tres Arroyos. Dos golazos para tocar el cielo con las manos, para inmortalizar ese momento de algarabía, de locura, de incredulidad, de llantos, de abrazos, de emoción, de amor a un club, a un grupo de jugadores que no nos iban a dejar a pata, que no podían volver con las manos vacías, que venían golpeados de perder la segunda final por el ascenso ante Almagro, por penales, jugando un partidazo, con fútbol de alto vuelo, con un 2-0 mentiroso, pero con la certeza de que había sido superior al “Tricolor” en los 180 minutos y los penales premió al que pegó primero.
Hoy se cumple un nuevo aniversario, el número 12, de llegar a la cresta de la ola en el fútbol, porque aquel 4 de julio se alcanzó el pico máximo de resultados, rendimiento, confianza y verdadera representación de los hinchas en sus jugadores, que en algunos casos estaban hace muchos años viviendo en la ciudad y sentían lo que sentía la gente en ese momento, algo inexplicable para toda persona ajena al fútbol. ¡FELIZ ANIVERSARIO, PELUDOS!

domingo, 31 de julio de 2011

EL CAMPEÓN, LA HISTORIA DE SIEMPRE



Por Nicolás Besimenko

Tres Arroyos tiene un representante en la tercera categoría del fútbol argentino, que cumple con profesionalidad y compromiso ese lugar que ostenta con orgullo desde 1998. También disputa de manera simultánea la Liga Tresarroyense de fútbol. Y claro, con frecuencia se pega una vueltita olímpica, casi un ritual para la gente del Globo desde la llegada de Fabián Sánchez en 2005.

Es el club con más campeonatos en la historia del fútbol tresarroyense, y por lo tanto el más odiado por el resto de los ciudadanos que simpatizan con otros cuadros. Son muchas razones las que esgrime el pueblo futbolero a la hora de bajarle la caña, y hay algo de cierto en la falta de representatividad. Más allá de los colores del barrio que cada hincha lleva toda la vida, no muchos años atrás Huracán supo ser "el equipo de la ciudad".

Desde el comienzo del camino a la gloria, en 1998, la gente se acercaba en gran número al Bottino. Claro, la ecuación es simple. Si juega el arquero de Colegiales, el 3 de Independencia, el 5 de El Nacional, los dos puntas de Once Corazones, el zurdito de Ciclista, el 3 de Boca, el 10 vive casa de por medio con los hermanos de Madariaga, entonces existe una comunión entre protagonistas y público.

Así como los domingos empezó a rebalsar de gente el estadio de Suipacha y Mitre, después del fugaz pasó por Primera División, la magia se la llevó el viento. En la B Nacional el número disminuyo paulatinamente, al mismo ritmo que los "emblemas" del ascenso se despedían.

Las políticas aplicadas por los dirigentes, ya sin el motor del éxito Roberto Bottino, hicieron el resto. Planteles nuevos todas las temporadas, casi ninguna incorporación del fútbol local y poca y mala relación con los clubes de la ciudad, terminó quitando el respaldo del pueblo futbolero.

Los medios de comunicación no estuvieron al margen. En todo el proceso de desintegración, obviamente siguieron (y siguen) acompañando al Globo en los torneos regionales. Sin embargo, le dieron la espalda al equipo que juega cada domingo en la liga local. Le dieron mayor difusión a los equipos con numerosas hinchadas, con barrios enteros atrás de la ilusión y fueron ignorando cada vez más a un equipo sin apoyo, sin gente, sin alma podríamos decir.

Hoy por hoy, los jugadores tresarroyenses son los menos y se nota. Se percibe en la familia, los amigos, compañeros de trabajo, que ya no están. Se desarmó completamente la hinchada "Peluda". Los jóvenes surgidos en las inferiores, sin lugar en la Primera, deben marcharse a un club que le da esa posibilidad más el calor humano del barrio.

Ahora ya lo sabemos, Huracán debe refundar sus principios, sus valores, sus convicciones. Tiene que volver a ser el espacio social que tantas alegrías brindó a su barriada, a los socios, a su gente. Necesita enganchar de nuevo a los pibes, integrarlos dentro del ámbito deportivo y humano, pero sobre todas las cosas, abrirles las puertas. El sentido de pertenencia es clave, porque cuando se quiere algo desde muy chiquito, se quiere para siempre.

Salud, campeón. A trabajar, que aún falta mucho.

viernes, 15 de julio de 2011

ÚLTIMO O PRIMERO, ES UN CLÁSICO

El domingo se juega el primer superclásico del año en la ciudad, con dos realidades bien contrastantes, y con mucho en juego, porque nadie saldrá ileso de este duelo, que se roba la atención de la 7ma jornada del fútbol doméstico de Tres Arroyos.

Por un lado Quilmes, el local, que no ganó todavía en el Apertura y apenas logró un punto sobre 18, más el aditivo de haberse quedado sin DT el sábado pasado (renunció Viana Beledo) y jugársela con un interino para este duelo, Carlos Guazzora.

Por el otro, Huracán, visitante, único invicto, el más goleador del torneo (20GF), 14 goles en sus últimos 3PJ, sus goleadores Prost y Selpa en su mejor momento y un equipo que crece partido tras partido. Con 14 puntos, está a uno de los líderes Olimpo y Once Corazones, y al enfrentarse entre sí, un empate le dejaría la mesa servida al Globo para dar el zarpazo a lo más alto del campeonato.

Entre otras cosas, los dirigidos por Leo Estévez tendrán la motivación extra de jugar ante la atenta y crítica mirada del flamante entrenador del plantel profesional del Argentino A, Nicolás Russo.

Y por supuesto, todo el color y la pasión que despliegan las dos hinchadas con la lucha típica del barrio, "nosotros gritamos más que ustedes, amargos". Es un clásico, es un partido aparte. Para vivirlo como el "último", o como el "primero".

viernes, 20 de mayo de 2011

Cerca del final

Por Nicolás Besimenko

Queda una lucecita de esperanza. Apenas podemos verla. Pero está ahí, casi sin saber por qué. Huracán juega el domingo en Salta el partido de vuelta frente a Central Norte. El miércoles se jugó la ida en el Bottino y ganó el visitante 1-0. Para acceder a la cuarta fase del Argentino A, debe ganar por dos goles de diferencia. Difícil, complicado, pero conociendo la historia del Globo, no imposible.



Más difícil es buscar una victoria por más de un gol lejos de casa. Hay que remontarse hasta el 18 de septiembre de 2009, para encontrar el notable 4-1 a Cipolletti. En la actual temporada, ganó 4 juegos como visitante. Todos bajo la conducción de Fabián Sánchez.



Leonardo Estévez sabe que le tocó asumir en un momento demasiado cuesta abajo. Con poco tiempo para plasmar sus ideas en el equipo, viajó a Puerto Madryn con un esquema cauteloso, algo lógico, teniendo en cuenta el enorme contraste entre el presente del flamante campeón y los muchachos del Globo. Casi roba un punto, aguantó 77 minutos el empate, pero cayó 2-0.


Los signos vitales del sábado parecían un espejismo luego del PT ante Central Norte. Desmotivado, sin sorpresa, desconcentrado, parecía no jugar por nada. Ni hablar de cuestiones extrafutbolísticas.


Pero cambió la cara en la segunda mitad. Con 4 jugadas claras de gol, el empuje de los más jóvenes y cuatro atacantes, Huracán se llevó por delante al Cuervo. Claro que con el tiempo, algunos nos dimos cuenta que hay que tener un arquero espectacular para pelar el por el ascenso. Y Maino no sólo cumplió ese rol, sino que también fue ayudado por sus palos.


El domingo a las 16 empezaremos a saber cómo sigue el vuelo del Globo en el Argentino A 2010/2011. Los pronósticos indican cielo cerrado, con probabilidad de tormenta. Pero el fútbol es la dinámica de lo imprevisto, dijo el inmortal Dante Panzeri. Y porque no soñar, en una de esas sale el sol.


martes, 3 de mayo de 2011

SITUACIÓN LÍMITE


Por Nicolás Besimenko

La clasificación al Nonagonal despertó el sueño de una ciudad. Las declaraciones esgrimidas por el presidente del Club, Alejandro Pérez, subrayando la palabra ascenso, creó una enorme expectativa en la esfera del Globo. Desde ningún sector se escuchó mesura, cautela, sólo el cuerpo técnico intentó bajarle los decibeles a la ilusión, que ya había logrado más adherentes que la cantidad de espectadores que se reúnen como local.


Claro, la realidad nos dio un par de sopapos y aceptamos el límite. Entre la posibilidad de volver a la B Nacional y los recursos con los que contaba para ser el mejor del Nonagonal, había un abismo enorme. ¿Alguien olvidó que Huracán logró el noveno lugar de la clasificación?

Pero también me pregunto: ¿cómo borrarle de un plumazo la ilusión a la gente que se muere por ver al Globo otra vez dando batalla entre los grandes del fútbol argentino? La fé ciega encolumnada desde la dirigencia generó demasiada presión por parte del periodismo, de la hinchada y de todo aquel que se jugara un pleno a que otra vez, el ascenso estaba en Suipacha. Demasiada presión para un equipo mayormente de jóvenes que dejó la sangre en cada partido, pero careció de la experiencia necesaria para manejar esta clase partidos. Nada que reprochar.


La situación es mucho más compleja que simplemente algunos resultados. El final abrubto del gerenciamiento a fines de 2010, abrió muchos interrogantes. Pese a que el presidente le garantizó al cuerpo técnico y a los jugadores la continuidad en el campeonato Argentino A, la sabiduría de tipos que conocen cada rincón del club como si fuera su propia casa me dejaron varias pistas. Vaticinaban algo similar a lo que hoy estamos viendo, incrédulos, sin entender por qué, por qué a nosotros.

5 de las incorporaciones que se sumaron para la tempordada 2010/2011 quedaron en libertad de acción por diversos motivos, anunció ayer la dirigencia. Se trata de Germán Alecha, Crisitan Alasia, Ulises Fochesatto, Oscar Wonner y Matías Petersen.


Para demostrar lo fuerte que estaba el grupo, el cuerpo técnico encabezado por Fabián Sánchez renunció y para completar un día que quedará por años en las páginas negras de la historia de Huracán, el resto del plantel se niega a viajar hoy al mediodía a San Francisco, Córdoba. Todo esto sorprendió al pueblo futbolero y porqué no a la ciudadanía en general, ya que las tormentas que provocaron los 4 juegos sin ganar en el nonagonal parecían haberse alejado tras la salida del arquero Raúl Sanzotti. Ni siquiera la gran victoria del sábado frente a Talleres logró paliar los primeros focos de incendio.


A pocas horas del duelo frente a Sportivo Belgrano (miércoles, 21.15hs), el Globo vive momentos de desesperación, los seguidores piden respuestas y la gente que tiene que dar la cara, se esconde. Durante la tarde de hoy habrá una reunión extraordinaria de Comisión directiva para encontrar una solución al conflicto.


Por su parte, los hinchas convocaron todos los interesados a una manifestación en la sede del club a partir de las 20hs.

sábado, 30 de abril de 2011

Resurrección


Por Nicolás Besimenko

El Globo volvió a ganar tras 4 fechas y nada menos que ante un peso pesado como Talleres de Córdoba, 1-0 en el Bottino. Ante un escaso público por las inclemencias del tiempo y con casi nada en juego, el local aprovechó un destello de Martín Pérez Guedes para abrochar un triunfo necesario para levantar cabeza de cara a la pelea por la única promoción que otorga el Argentino A.

Los primeros 45 minutos tuvieron la apuesta de Talleres con predominio de pelota y campo pero sin variantes ofensivas por la sólida defensa que propuso Fabián Sánchez. Hurucán intentó con la potencia de Leandro Gómez (que reemplazó al lesionado Alecha, cuando apenás se jugaban 7 minutos) y la velocidad de Vera y Michelena que aprovechaban el flojo marcaje de la última línea cordobesa. Pero nuevamente ante Talleres, como aquella noche hace un año, apareció la magia de la derecha de Martín Pérez Guedes para romper todos los esquemas y la zurda para definir con clase ante la salida del hombre vestido de rosa, Crivelli, estableciendo el 1-0 parcial.

En la segunda mitad todo fue más o menos parecido al anterior período con la diferencia que Huracán se afirmó en sus 4 pilares defensivos, un mediocampo que se las arregló para elaborar con poquito y un tridente ofensivo armado por Pérez Guedes, Michelena y Gamarra al final que terminó explotando al máximo la velocidad por las bandas.

Con 4 puntos en 5 juegos, el objetivo será terminar decorosamente el Nonagonal, potenciar el plantel desde lo anímico y lo futbolístico como prioridad y convencerse de la fortaleza que genera ganar partidos como el de esta noche. Gran parte del pobre desempeño en los últimos partidos se podría justificar en el flojo nivel de las incorporaciones, pero se puede olvidar la inexperiencia de los más jóvenes que no hace mucho jugaban la Liga Tresarroyense y hoy son piezas claves en el equipo de Sánchez.

El próximo miércoles tendrá un difícil exámen frente a Sportivo Belgrano en San Franciso, Córdoba, pero con el oxígeno que inyectan victorias de enorme índole como éstas, el grupo tendrá que ratificar la remontada.


martes, 14 de diciembre de 2010

UN EQUIPO CON ORGULLO

Por Nicolás Besimenko

Los clásicos son esos partidos en que el contexto queda absolutamente en segundo plano.  Su principal característica es la tremenda rivalidad que existe entre los dos contrincantes, y en este caso, se debe a la cercanía de sus lugares de origen y a la gran cantidad de partidos disputados entre ambos en poco tiempo.

Huracán-Santamarina no fue un clásico más. Fue un final soñado para el Globo, porque no hay nada más gratificante para el hincha que ganarle al clásico rival, sobre la hora, y dejarlo en el último lugar de las posiciones. El gol de Véster premió al que más buscó toda la noche, más allá de un remate de Bucci que se estrelló en el palo y algunas voladas del portero Reynoso para bajar la persiana.

 Es que el local no bajó los brazos en ningún momento, ni se resignó a aceptar el empate, que al menos le dejaba el aliciente de no cerrar el año con una derrota. Fabián Sánchez volvió a mostrar su coraje a la hora de tomar desiciones, mandó a Alecha para acompañar a Vera y Gamarra, quedó con 3 defensores y 3 delanteros, pero no resultó. Consiguió mayor agresividad, más situaciones, aunque no llegaba el gol.

Entonces apostó por la "Vizcacha" González para ocupar el lugar de Gamarra y aportar más claridad al equipo. El volante creativo se bancó la catarata de insultos de parte de los simpatizantes de su ex club, esperó el momento ideal para ejecutar su venganza mediante un tiro libre, que por centímetros no logró vestirlo de héroe y verdugo en la misma noche.

Las emociones se empezaban a apoderar del clásico. El arquero visitante dejó su arco sorpresivamente por problemas estomacales que no pudo aguantar y logró superarlos tras una escapada hasta el baño. Los hinchas del "Aurinegro" no se conformaron con la enorme pirotecnia que desplegaron por el cielo, también prendieron fuego atrás del arco en dirección hacia la pileta, se sacudieron unos manotazos en la previa con los hinchas más pesados del Globo y rompieron el alambrado de la cabecera que ocuparon.

 Se fue expulsado el entrenador de Santamarina, Gambini. También Sánchez corrió la misma suerte, aunque inexplicablemente. Y para el cierre, el broche de oro que merecía un técnico que renovó el aire, le devolvió la confianza al plantel y aportó soluciones con un plus: los encargados de llevar la bandera de la resurreción (que curiosamente comenzó en Tandil) fueron los mismos que él formó a su manera en la Liga local, y que por consecuencia interpretaron mejor que nadie el guión que les propuso el necochense.

El saltó de Véster, su impecable cabezazo y la euforia desatada por la gente tras el final cerró un año con varios puntos para analizar, con muchas alegrías, con muchas ilusiones, algunas rachas adversas que se profundizaron demasiado, tres cuerpos técnicos, problemas institucionales que dieron que hablar, pero una certeza que no se debe olvidar: Las promesas en las que tanto dinero y tiempo invirtió el club, tras varios años de quedar en el umbral de integrar el fútbol profesional, tuvieron su oportunidad con Zwenger, demostraron estar a la altura de la camiseta y hoy son referentes, algunos hasta indiscutidos.

Huracán-Santamarina era especial porque comparten la región. Pero el 1-4 que terminó con la ilusión del equipo de Zwenger, con soberbio penal ejecutado por Vizcacha González para el cuadro serrano, le agregó un condimento especial para las dos hinchadas, fue el fósforo que encendió la mecha de la rivalidad, potenciada por las gastadas. Es incomprobable si los jugadores se metieron en la piel del hincha o les quedó la espina de la dolorosa goleada en Tandil, lo cierto es que luego de aquél episodio, el equipo le volvió a ver las caras 3 veces y ganó en todas, jugando como una final cada uno de los partidos.

El camino es largo, todavía queda media temporada para saber si el equipo puede adquirir una regularidad de resultados que lo ubique en el podio de clasificados o  los altibajos que reinaron en estos 6 meses seguirán jugando con la ilusión del pueblo "Peludo". Lo que no se puede discutir es la idea, la intención, el proyecto de un equipo que entrá a la cancha a ganar, jamás a especular y al igual que durante toda la trayectoria de Sánchez al frente de la Primera local, priorizó el juego por abajo, con buen trato de balón y mucha hambre de gloria.

 

 

domingo, 5 de diciembre de 2010

PUNTO DE REFLEXIÓN



Por Nicolás Besimenko

El Globo de Fabián Sánchez cosechó un empate ante Douglas Haig que lo deja en una posición expectante, por lo que los próximos dos partidos, antes del receso, asoman como determinantes para saber si arrancará el 2011 peleando arriba o abajo.

Como ocurrió el domingo pasado, Douglas tuvo la fortuna de abrir el marcador antes de cumplirse el primer cuarto de hora, manejó mejor el balón, con mayor precisión y claridad, asfixió a los jugadores de buen pie del Globo con marcas escalonadas, presionó en toda la cancha y se fue al entretiempo 1-0 por el tanto de tiro libre de Quiroga (13`).

Parecía que se repetía la historia de la fecha anterior, pero Sánchez mandó a la cancha al centro-delantero Leandro Gómez (proviene de la reserva de Racing) en lugar de Ciccioli, nada menos que el volante central, y Valente pasó a ocupar el medio. Una apuesta demasiado fuerte.

El robusto atacante aportó mucha movilidad, se mostró participativo, y contribuyó a la levantada del Globo en la segunda mitad. Diego Gamarra, a los 5´, de cabeza, le devolvió la ilusión al escaso público que se acercó a presenciar el penúltimo partido de fútbol de este 2010 en la ciudad.

En 4 minutos, el entrenador local agotó los cambios: Michelena y Vera le dejaron sus lugares a Darío González y Carlos Ponce, dos que hace mucho no jugaban. Sin embargo, se acoplaron bien y con muchas ganas encabezaron la búsqueda de la victoria.

3 tapadas impresionantes de César Vallejos hicieron que el "Fogonero" se aferrará al empate y apostará a la velocidad del Bibi González, que en el PT parecía endemoniado pero se fue desdibujando con el correr de los minutos, absorbido por la marca de Madrid.

Los dos elencos sintieron el esfuerzo de un partido muy desgastante, porque los dos se jugaron todo a ganador pero debieron aceptar la paridad que reflejó con justicia lo que sucedió en la cancha. Ahora, ambos comparten el cuarto lugar de las posiciones con 18 puntos, a 4 del último lugar del podio, por ahora de Cipolletti.

Para el Globo serán vitales los entrenamientos de hoy y mañana para recuperar a los soldados que más trajinaron. El lunes por la noche parte hacia Puerto Madryn, donde Guillermo Brown aún no perdió, ganó 6 y empató uno, casualmente ante el Globo (con Murúa).

Si bien se trata de el líder y su paso arrollador genera mayor respeto en sus rivales, Huracán le jugó de igual a igual en los dos partidos, con una gran actuación en el Bottino que de no haber sido por la racha adversa y la poca fortuna, podría haber terminado con la fatídica seguidilla de derrotas.

Última visita para el Globo, parada brava, el miércoles a las 18, en el Raúl Conti. Pero como el fútbol es la dinámica de lo impensado, y bajo la conducción de Sánchez ya consiguió dos triunfos fuera del Bottino, no hay que perder la esperanza, porque este equipo demostró que cuando se lo dio por aniquilado, más se fortaleció y salió a cancelar su propio funeral, dando signos vitales en donde mejor saben, en la cancha.




lunes, 29 de noviembre de 2010

No estaba en los planes, sí en los cálculos



Por Nicolás Besimenko

Cuando comenzó la era Murúa, se apuntó bien alto. 5 puntos en 3 fechas prometían un futuro mejor que aquel presente. Ocurrió lo inesperado. Un equipo perdido en la cancha más 5 derrotas en fila fueron determinantes para el inevitable final del ciclo.

Agarró la manija Fabián Sánchez, un tipo muy querido en el club, que conoce mejor que nadie a los pichones de la Liga local. Pese a poner contra las cuerdas al imparable Brown, no pudo sostener el empate ni tampoco la sexta caída consecutiva. Sin embargo, había indicios de que algo había cambiado en el plantel.

El histórico triunfo en Tandil fue la primera victoria de una racha que alcanzó los 4 partidos ganados ante Villa Mitre. Con Unión, por rendimiento y resultados, se esperaba chocar los 5, algo que no ocurre desde la época del "Chavo" Anzarda.

En 2010, Huracán sólo empató 6 veces. Ganó 16 y perdió 12. Le costó encontrar el equilibrio no sólo en los números, sino también en la cancha. Este equipo no sabe empatar. Sólo lo hizo en las dos primeras fechas, de local y visitante. Pero luego se olvido. O lo pierde o lo gana. Demasiado extremista para un torneo tan largo.

La noche no arrancó bien. Primero Ramiro Jorge sorprendió a todos con su solitaria aparición dentro del área para fusilar a Luque, aunque el uno se mandó una tapada extraordinaria. A los 2 minutos, Arrúa se sacó de encima a Fochessato y la colocó al segundo palo. Fue un sopapo inesperado para el Globo. 1-0 Unión

Luego el juego se hizo a pedido de Unión, con mucha fricción en la mitad de la cancha y "Trapito" Ceballos manejando a su antojo el partido, limpiando hacia los costados y descargando en los movedizos delanteros que puso Zwicker.

Huracán no estuvo preciso en los pases, se mantuvo fiel al estilo que propone Sánchez, jugando por abajo, pero se encontró con un mediocampo marplatense que lo asfixió durante todo el PT, obligandoló a pensar rápido y muchas veces equivocarse. Y arriba, Gamarra y Vera no pudieron hacer nada frente a la atenta defensa visitante, que jugó un excelente partido, anticipó siempre y se la dio en la mayoría de las veces al que más sabe, a Ceballos.

El equipo, a medida que se acercaba el final, fue perdiendo confianza y la salida de Ciccioli le quitó tranquilidad para armar juego, quedando en cancha una estrategia más vertical para llegar al empate. Los ingresos de Videla y Leandro Gómez no fueron tan productivos como se esperaba, aunque evidentemente no era la noche del Globo, la impresición fue el denominador común en los jugadores que se mostraron incrédulos una vez finalizado el partido.

El próximo domingo, también en el Bottino y 20.30, Huracán ira por la recuperación ante un rival que acumula 5 partidos sin perder, alcanzó la línea del Globo y Villa Mitre, pero vendrá a hacer algo similar al planteo de Unión, a jugar como una final.




lunes, 22 de noviembre de 2010

GANA POR CONVICCIÓN



Nuevamente el Huracán de Fabián Sánchez desplegó un fútbol muy práctico basado en la solidez defensiva y 3 volantes (podríamos incluir también a Valente) incansables desde lo físico, que aportan mucho sacrificio en la recuperación y entienden a la perfección el libreto que propone el entrenador. Sin embargo, la falta de efectividad o la enorme actuación del arquero visitante Cabral conspiraron para que el elenco tresarroyense gane el derby ante Villa Mitre sólo 1-0.

El gol fue de Diego Gamarra, de cabeza, a los 24 de la primera parte, tras una de las tantas trepadas de Valente, que armó una pared con Pérez Guedes y envió un preciso centro al área chica para la entrada del ex-Platense. Luego pudo aumentar antes del cierre del PT pero Cabral tuvo una noche inspiradísima.

Villa Mitre planteó un partido de mucha lucha, mucha fricción, desde el primer minuto. Por momentos tuvo la pelota y llevó peligro al arco de Luque, pero el gol de Gamarra fue determinante para las intenciones de asegurarse al menos un empate.

Entonces, la segunda mitad fue otro partido. Porque el técnico de Villa Mitre, Benet, no dudó y mando a la cancha a un tercer delantero, Bilbao, y a Lucas López para crear situaciones. El Globo no aflojó y fue por más, en lo que ha sido una constante desde la llegada del nuevo entrenador.

Pérez Guedes y Gómez, por izquierda y por derecha, comenzaron a desbordar la defensa bahiense. Michelena se paró unos metros más arriba, casi de media punta. Pero el travesaño le negó a Vera su quinto gol en igual cantidad de juegos. Fueron 5 minutos los que duró el aluvión, y aunque estuvo muy cerca, el local no pudo asestar la última mano, la del KO.

Y claro, si ves que no es tu noche en la red, cuidá lo que tenés. Zanel entró para marcar punta derecha, Valente formó el doble 5 con Ciccioli, y arriba terminó jugando con Videla y Moyano. Un equipo made in Huracán, con el sello del club, ante la mirada incredula de la platea y de sus mayores detractores que se camuflaban entre los aplausos para un grupo con muchas ganas, con hambre de gloria.

Hasta el final, el Globo siguió buscando liquidar de una vez el partido, aprovechando los espacios que dejaba un Villa Mitre desesperado que iba con lo que tenía en busca del empate. Pero no lo logró, aguantó como pudo los sofocones finales y coronó su tercera victoria en los 4 clásicos que disputó frente al Tricolor en 2010.

Además, fue el cuarto éxito consecutivo, igualando la mejor racha que consiguió bajo la conducción de Zwenger, también este año. Los significativos números indican que desde el arribo del ex-entrenador de la Liga Local, Huracán obtuvo 12 de los 15 puntos que disputó. Esta marca le permite soñar con la clasificación a la etapa final, ya que alcanzó la línea del tercero, Unión, a quien recibe la semana próxima en el Bottino.





lunes, 8 de noviembre de 2010

Sánchez sembró, hoy recoge sus frutos...


De menor a mayor. Así jugó el Globo de Fabián Sánchez anoche para alcanzar su primera goleada en el torneo. Le costó acomodarse durante la primera media hora de juego, pero supo aprovechar el hombre de más, pegó en el momento justo, manejó bien el balón y terminó siendo muy superior a Rivadavia. El 3-0 final fue justo porque Huracán siempre fue el protagonista, con un trabajo brillante en la segunda parte. Ricardo Vera abrió el marcador y aumentó en dos oportunidades el mejor de la cancha, Martín Pérez Guedes. El próximo partido será en Río Negro ante Cipolletti y luego tendrá dos partidos en el Bottino para cerrar el 2010 cerca de los puestos de clasificación.

Durante el calentamiento previo Ponce sintió una molestia en el posterior que lo excluyó del partido a pocos minutos de comenzar, entonces Fabián Sánchez se vio obligado a construir un mediocampo 100% made in Primera Local: Maxi Gómez por derecha, Juan Martín Ciccioli de volante central y Martín Pérez Guedez por izquierda.

Si en la previa Rivadavia era un duro escollo, difícil de penetrar, ni les cuento lo que fueron los primero minutos. Sus hombres de mayor recorrido por las canchas del Argentino A tomaron nota de la lluvia constante y no dudaron a la hora de rematar de media distancia, aunque les faltó puntería. Claro que de tanto remates desde lejos, muchos se desviaron y terminaban en peligrosísimos tiros de esquina, un arma que sabe utilizar muy bien y por centímetros no derivaron en el primero de la noche.

Si bien Huracán había comenzado a tener más el balón y tenía las mejores situaciones de gol, la expulsión del lateral izquierdo Fernández por simular una infracción dentro del área, le allanó el camino al triunfo. Desde el inicio, el elenco local salió decidido a buscar el gol y tardó apenas 3 minutos, cuando el Chipi Vera remató ante la salida del arquero no sólo para poner el 1-0, sino también para confirmar su crecimiento individual desde la llegada del nuevo entrenador: 3 goles en 3 partidos.

Con la ventaja, el local aprovechó muy bien los espacios que le otorgaba jugar con un jugador más que su rival. La notable tarea de Ciccioli en el mediojuego fue clave para el desarrollo del partido, porque además aportar en la recuperación, abrió la cancha para que se luzcan los volantes externos. Y en un disparo que rebotó en la defensa visitante, con el arquero vencido, Martín Pérez Guedes apeló a la magia de su botín derecho para tocar suavemente, de emboquillada, por encima de todos los jugadores que miraban como la pelota inflaba la red. 2-0, más tranquilidad, un desahogo especial para un jugador que brilló con Zwenger en el banco y esta temporada prometía ser su salto de calidad.

El triunfo estaba consumado, pero a la noche le faltaba algo más, sí, el broche de oro. Y no podía ser de otro que de el joven que formó Huracán en inferiores, pulió Fabián Sánchez en la Primera local y hoy por hoy la rompe en el Argentino A. Nuevamente Pérez Guedes definió con certeza, contra el caño derecho del portero de Rivadavia, y desató la locura en la escasa pero emocionada hinchada que acompañó al Globo en una noche inolvidable.

Para muchos fue un alivio la llegada de Fabián Sánchez a la conducción del plantel, pero lo cierto es que en 3 partidos consiguió superar futbolísticamente al puntero Brown pese a la derrota, un triunfo histórico en Tandil ante Santamarina y la goleada de ayer, con momentos de gran nivel colectivo.

El fixture dice que la próxima escala será en Río Negro ante el complicado Cipolletti, pero a la vuelta tendrá un cierre con muchos condimentos porque recibirá en el Bottino a Villa Mitre, el clásico, y a Unión de Mar del Plata. Pero ya habrá tiempo para analizar dichos cotejos, lo concreto es que Huracán volvió a sonreír ante su gente tras 2 interminables meses.

lunes, 18 de octubre de 2010

El Globo no remonta vuelo



Por Nicolás Besimenko

El análisis previo indicaba que Huracán tenía más chances de perder ante Guillermo Brown, y el 2-1 final lo confirmó. Los números entre uno y otro eran y son excesívamente contrastantes, opuestos. Sin embargo, el Globo que armó el entrenador interino Fabián Sánchez estuvo cerca de alcanzar el empate y romper con las 6 derrotas consecutivas.

Con actitud, agresividad y sobre todo ganas acorraló a Brown, lo empató a la fuerza y un increíble remate de Tévez que tenía pinta de irse lejos del arco de Pérez se convirtió en el séptimo triunfo sobre 9 juegos del visitante, que sin proponérselo (pateó 2 veces al arco) se alzó con los 3 puntos, algo que todavía cuesta digerir para los que presenciamos el extraño partido ayer en el Bottino.

En la primera parte Huracán luchó en medio de la confusión durante los primeros 20 minutos y luego logró tomar la iniciativa del juego. El tándem Valente-Gómez por derecha le dio una alternativa clave para romper la defensa visitante. Los desbordes constantes obligó al mediocampo de Brown a estar más atento en la marca y dejar de lado las subidas para acompañar a los atacantes.

Gamarra tuvo el grito con un cabezazo que miró atónito el golero Pereyra y se fue a centímetros del palo derecho. Allecha remató dos veces en el área chica, pero el "1", rápido de reflejos pudo evitar la apertura del marcador. Pérez Guedes eludió un par de defensores, sacó un zurdazo esquinado que por muy poco no le dio la ventaja al Globo.

Y Brown no pegó vueltas. Tuvo una y la hizo. Fernández quedó mano a mano con Pérez, la tiró larga y estampó el insólito 1-0. De no creer. A partir del gol se acomodó perfectamente al partido el equipo de Sialle, moviendo la pelota con criterio.

En los segundo 45´ pasó más o menos lo mismo. El primer cuarto de hora fue trabado, cortado, con escasas situaciones. Entonces, Sánchez leyó bien el partido y mandó a la cancha a Videla y Vera para abrir más la cancha, otorgarle más velocidad al ataque con el objetivo de torcer la historia.

Otra vez, como en la primera parte, los jugadores locales mandaron una catarata de centros al área visitante. Pese a que el Vizcacha y Alecha lucharon bastante con los defensores, nunca se encontraron el lugar correcto. Y en uno de esos envíos, un rebote cayó en los pies de Vera para fusilar a Pereyra, que tapó espectacularmente. El Globo siguió buscando, y cuando la resignación se apoderaba de los espectadores, Maitini cobró mano dentro del área. Penal para Huracán. Algunos no querían ni mirar, porque la suerte se venía riendo seguido de ellos. Pero Vera tomó la pelota y la puso abajo contra el palo derecho, para que los "Peludos" festejen casi como el ascenso el merecido empate. Pero la euforia descontrolada duró menos de lo que imanábamos.

Un minuto más tarde, Tévez le dio sin ganas, casi sacándosela de encima, desde afuera del área. Sin embargo, Pérez estaba demasiado inclinado hacia el palo izquierdo y el "tirito" lo sorprendió por lo débil, al punto que descartó su trayectoria que finalizó en la red. 2-1, y otra vez la bronca, la impotencia, todo era desazón en la tribuna local y la platea.

Rescatamos, entre otras cosas, el sacrificio y las ganas que demostró el Globo. Otra vez en desventaja, fue con todo a buscar el punto que le habían arrebatado, pero entre Pereyra y la mala puntería, la victoria se fue para el sur argentino.

Huracán sumó su sexta derrota en fila. Está último. En la temporada, jugó 9 y ganó uno sólo. Por suerte, ante Santamarina, próxima estación. Preocupa todo hoy en el club. La primer cabeza que voló fue la del ex DT, Murúa. El nivel y la actitud ante Brown parecen darle un guiño de confianza a Sánchez. Pero el crédito es escaso. Los resultados mandan, y los proyectos son exclusivamente a corto plazo. Nadie podrá sacar del pozo a Huracán inmendiatamente. Se necesitan políticas y desiciones a futuro, porque desde que se fue Zwenger (único que proyectaba algo en el tiempo) cambiaron la mira y se olvidaron del objetivo en el que tanto había avanzado la temporada anterior.

Formar jugadores propios, insertarlos en el equipo profesional y darles continuidad para poder contar el día de mañana con un capital que derive en solvencia económica. La institución, como está ahora, sigue retrocediendo muchos kilómetros. Se necesita escuchar a los que saben, olvidarse del poder económico que los deposita en el absolutismo, en el autoritarismo y en la incapacidad de manejo.

domingo, 3 de octubre de 2010

Sigue nublado y hay alerta meteorológico



Por Nicolás Besimenko

Las derrotas duelen siempre, pero te dejan destrozado cuando tenés muchas más chances de gol que el inesperado ganador. El Globo de Murúa no levanta cabeza, por más empeño que demuestre. Perdió con Unión 2-1, y aunque en el complemento dejó la imagen de un equipo con ganas de salir del pozo, acumuló el cuarto partido consecutivo sin sumar para que la preocupación en su gente sea cada día mayor.

En el PT, Unión abrió el marcador a los 17´ tras un centro que cayó prácticamente en el área chica visitante y encontró absolutamente sólo a un ex- Huracán, Damián Bastianini, para fusilar al golero debutante Fernando Pérez con un disparo que se metió en su palo derecho. 1-0, cielo oscuro.


A los 26´ Huracán apostó al juego aéreo con un centro que Zanel bajo en el segundo palo para la entrada del goleador Germán Allecha (3 goles en 7 partidos), que sólo la tuvo que empujar al arco vacío. 1-1, sale el sol.


El José María Minella es un estadio inmenso, no es fácil sumar ahí, y Huracán lo sabe mejor que nadie. Por eso el empate tomaba un valor muy alto. Pero nuevamente la fortuna le acestó un duro revés.

Una jugada calcada al primer gol terminó en el segundo del Celeste. Centro al área menor que se desvía en Allecha y le cae inesperadamente en los pies a Ramiro Jorge, que a diferencia de Bastianini, la cruzó al palo izquierdo de Pérez. 2-1, de vuelta nublado.


Se fue el primer tiempo con un resultado que se ajustaba al trámite del juego, porque si bien los goles llegaron por jugadas aisladas, Huracán pagó caro sus desatenciones y Unión estuvo mucho más metido en el partido.


El descanso le sirvió a Murúa para acomodar las piezas pero sobre todo para inculcarles mayor actitud y agresividad a sus dirigidos. Ingresó Gamarra por Zanel para darle más presencia ofensiva, pero faltó puntería para alcanzar el empate.


Primero fue un córner que Valente agarró de volea y se estrelló en el palo. Luego un tiro libre de Gamarra que reventó el travesaño. Maxi Gómez mandó un centro envenenado que Beltramella alcanzó a cachetear pero hacia su propio arco y el travesaño le salvo la vida. Y si todo esto no alcanzaba, Allecha hizo una media tijera espectacular desde la media luna del área grande y el palo izquierdo nuevamente ahogo el grito de gol visitante.


Pese a jugar los últimos 25 minutos con un jugador de más por la expulsión de Herrera, Huracán no pudo alcanzar el anhelado empate. Fue y fue con ganas, algo que se le reclamaba en las últimas presentaciones. Pero nada. Otra vez fue derrota, aunque esta vez dejando una buena imagen.


En cuanto a los números, estamos hablando del cuarto traspié en 7 juegos. La situación es demasiado preocupante, porque de local apenas ganó uno y en calidad de visitante sólo sumo un punto, curiosamente ante el mejor de la zona (Brown de Madryn).


La próxima escala será en Pergamino ante el ascendido Douglas Haig, que viene de igualar en su cancha ante Cipolletti y sólo ganó un juego ante el también único rival que venció el Globo, Santamarina.


El cuerpo técnico deberá focalizar su trabajo principalmente en el aspecto anímico y psicológico del plantel para no agudizar la crisis deportiva que está atravesando, así como también mejorar la puntería para que la próxima vez el palo no sea protagonista como en la mañana de este domingo nublado para Huracán.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Una derrota que desorienta



por Nicolás Besimenko

Huracán cayó 2-0 como local frente a Cipolleti sin mostrar la evolución futbolística que se había percibido de local. El equipo sintió demasiado la ausencia de Ponce en la mitad de la cancha y sufrió mucho con el juego aéreo del visitante. Los goles de Mauro Palomeque y Bruno Weisser dejaron muy lejos de la punta al Globo, aunque la distancia con los puestos de clasificación es de 3 puntos.

En el primer tiempo se vio a un equipo local anémico, sin encontrar el fútbol que quiere su entrenador. Apenas remató dos veces, pero en oportunidades muy aisladas. Los volantes externos jugaron demasiado cerca de Medina, que nunca pudo manejar el balón y al igual que el resto del equipo, se mostró muy impreciso. A los 33´ llegó el gol de Mauro Palomeque, luego de un córner en el que marcó mal Huracán.

Para la segunda parte, Murúa mandó a la cancha a Pérez Guedes y Maximiliano Gómez para revertir el resultado. Si bien en el comienzo tomó la iniciativa con la movilidad que le dieron los ingresos, luego el equipo se apagó y volvió cederle el balón a Cipolletti, que con mucha paciencia llegó al segundo. Un centro desde la izquierda terminó en el cabezazo de Petti que reventó el travesaño para que Weisser pusiera el 2-0 con el arco vacío.

A partir del segundo gol, el Globo fue pura impotencia. Con mucha desprolijidad y confundido fue a buscar el descuento, pero la mala puntería le impidió anotar el gol del honor. El final encontró a los jugadores con mucha bronca sin lograr entender el flojísimo partido que lo deja bastante lejos del lote de arriba.

Más allá de la lógica preocupación de la gente, Murúa cuenta con un plantel de mucha jerarquía para revertir el mal momento que atraviesa anímica y futbolísticamente hablando. Se vienen tres viajes consecutivos ante Villa Mitre en Bahía Blanca, Unión en Mar del Plata y Douglas Haig en Pergamino que van a ser determinantes para saber si el equipo puede volver a creer en luchar por el ascenso o se acentúa el bajón que plantean estas dos derrotas seguidas.


HURACÁN: DIEGO LUQUE 6/MAURO ZANEL 6/ULISES FOCHESATO 5/MANUEL MADRID 5/CRISTIAN ALASIA 4/GASTÓN VALENTE 3/DANIEL MEDINA 4/CRISTIAN GALVÁN 4/DARÍO GONZÁLEZ 4/GERMÁN ALECHA 5/RICARDO VERA 5 dt: LUIS MURÚA
INGRESARON: MARTÍN PÉREZ GUEDES 6/MAXIMILIANO GÓMEZ 5/HUGO VIDELA 4

lunes, 6 de septiembre de 2010

Ganó el partido que hay que ganar



Por Nicolás Besimenko


Huracán se quedó con 3 puntos de oro, desde cualquier ángulo que se mire. Desde el vestuario ganaba Santamarina con un gol a los 36´´. Se lesionó Ponce en el PT. Galván, fundamental en la recuperación, debió salir por un golpe en el ST. Pero el equipo, pese a no lograr el mejor funcionamiento, aguantó con personalidad los últimos 15 del partido, ganó 2-1 y se metió entre los 3 mejores de la zona A.

El reloj no llegaba al primer minuto, cuando Santamarina madrugó a la defensa local con una combinación rápida entre Ortiz y Pintos, quien dentro del área vio el hueco y se la cruzó abajo, al segundo palo a Luque para gritar el primero de la tarde. Sorpresa en el Bottino, baldazo de agua helada para la parcialidad local, como le quieran llamar.

Parecía que era el principio de una tarde negra para el Globo. Sin embargo, la presencia de Galván en la mitad de la cancha fue clave para el desarrollo del partido. El Gorila avisó con un par de remates de media distancia, tras buenas combinaciones con el Vizcacha González, quien tuvo un partido aparte con la hinchada visitante. Tanto lo silbaron en el primer tiempo que el ex-Santamarina tuvo su venganza: a los 30´, Alasia mandó un centro justo a la cabeza de el "10", éste le ganó la posición a su propio compañero Alecha y la ubicó junto al palo derecho de Fernández, para empardar el resultado.


Luego, dos minutos más tarde, malas noticias para Murúa. Carlos Ponce pidió el cambio porque su tobillo dijo basta. Un problema tremendo porque era el encargado de la recuperación en el mediocampo. Si bien Valente realizó durante el resto del partido el trabajo sucio que hace el volante central, Huracán no fue el mismo.

En el ST, el que madrugó fue el local. A los 2, González cedió para Galván, el Gorila se puso el traje de Bochini y tocó de primera un pase milimétrico para Alecha. Y el 9 hizo de 9, tocando también de primera suavemente de zurda al palo más lejano ante la salida del golero visitante. Si tomamos en cuenta lo que sucedió después, podemos decir que fue un gol clave, decisivo para que Huracán consiga sus primeros 3 puntos en el campeonato, se saque la espina del último partido en Tandil y además ponga el historial 5-5 frente al equipo aurinegro.

Sobre el cierre fue expulsado Farías en el visitante, que terminó acorralando al Globo en el último cuarto de juego, pero fue sólo geográfico el dominio porque careció de profundidad y de elaboración de jugadas de riesgo.

Huracán no mejoró demasiado en el funcionamiento, pero como dijo Madrid, mostró personalidad para ganar un partido con muchas adversidades y sigue sin perder, un dato muy significativo en un torneo como el Argentino A. El domingo siguiente deberá visitar a Rivadavia en Lincoln, que igualó dos encuentros pero perdió el restante.

HURACÁN: DIEGO LUQUE 6/MAURO ZANEL 6/ULISES FOCHESATO 6/MANUEL MADRID 5/CRISTIAN ALASIA 7/GASTÓN VALENTE 6/CARLOS PONCE 7/CRISTIAN GALVÁN 7/DARÍO GONZÁLEZ 5/GERMÁN ALECHA 6/RICARDO VERA 5 dt: LUIS MURÚA
INGRESARON: MARTÍN PÉREZ GUEDES 6/JOSÉ MICHELENA -/MARTÍN CICCIOLI -

miércoles, 25 de agosto de 2010

ZWENGER: "QUISIMOS COBRAR LO QUE NOS CORRESPONDÍA"



Victor
Zwenger, ex-entrenador de Huracán, habló el lunes en el programa radial Interior Futbolero sobre su salida del club y las diferencias que pesaron a la hora de determinar su final en la institución.




En primer lugar, aclaró que "Nos están debiendo dinero al cuerpo técnico y a los jugadores. A nosotros nos quedaron debiendo un dinero importante que se pactó al inicio del proceso. Quizás me equivoqué en algunas declaraciones, pero yo dije en un momento que no estaban valorando todo el trabajo que hice cuando llegué y agarré este club de 0".

"Yo les pedí la continuidad de los jugadores que creí necesarios, pero ellos por una u otra cosa no pudieron darme esa posibilidad. Para mí no era fácil armar todo de nuevo y por eso terminamos. No tengo ningún rencor, sí me molesta que no me atiendan el teléfono aquellos dirigentes que estuvieron con nosotros trabajando, porque creo que yo no le robé a nadie".




"Me
pude haber equivocado en algo, ellos seguramente se equivocaron bastante más que yo, me parece. Solamente quisimos cobrar lo que corresponde, lo que uno trabajo. Me hubiera gustado continuar porque nosotros habíamos armado el proyecto con creces y bueno, no se pudo cumplir.
Por ahí les molestaba que yo siguiera, porque salieron a decir que necesitaban un entrenador que trajera soluciones y no problemas".



"Yo les armé un equipo de un promedio de 23 años, de cero, en seis meses. Le hicimos pelear al club cosas importantes, cosa que en otros clubes tardan 5 años. Les dimos valor a
Pérez Guedes, a Véster, a Zanel, a Valente, Ciccioli que empezó a jugar con nosotros, trajimos refuerzos del argentino B como Michelena. Si eso es traer problemas, me parece que, bueno, seguiré teniendo problemas a donde vaya, porque yo voy a seguir así, de esta manera".



"
Lamentablemente, el fútbol está rodeado de gente que no es de fútbol y es incoherente para lo que es el fútbol. Cada uno sabe como actúa, y no lo lamento por mí, lo lamento por Huracán, porque de esta manera nunca va a tener un futuro auspicioso".